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Mitos de la Iglesia

Mitos de la Iglesia

http://srv2.vanguardia.com.mx/hub.cfm/FuseAction.Detalle/Nota.556231/SecID.43/index.sal

Por Luis Peralta
SALTILLO, COAH. AGOSTO 7, 2006 (VANGUARDIA).- En los ya lejanos días de las persecuciones romanas se deformaba de manera grotesca la religión de Cristo. Por ejemplo, se ridiculizaba la creencia al afirmar que los cristianos adoraban a un niño o al hijo de un carpintero, es decir, a un ignorante. Por eso era frecuente que se dibujara un crucificado con cabeza de burro. De ahí surgió el mito romano de que los cristianos adoraban a un asno.

Hoy no es muy diferente, los mitos siguen existiendo, con el agravante de que ahora los rodean los nuevos conocimientos, los aportes de la ciencia y la casi erradicación del analfabetismo.

Veremos algunas de las falsedades que persisten en torno al cristianismo, y lo que la Iglesia opina de ellas.

Los cristianos son fanáticos del concepto pro-vida. Por ejemplo, defienden la vida de un nonato aun a costa de la vida de la mujer

Lo que dice la Iglesia

El cristianismo ha mostrado un compromiso con la vida desde el principio de su historia; se puede decir que ha sido uno de los signos distintivos de su estirpe.

La construcción de hospitales y la creación de órdenes religiosas consagradas al cuidado de los enfermos, son pequeñas muestras del amor a la vida, que caracteriza a los cristianos.

Coherente con esta visión de la dignidad humana, la Iglesia siempre ha tenido que luchar contra las agresiones de los cultores de la muerte.

No se trata de fanatismo, el fanatismo es ciego, irreflexivo y prejuicioso. La intransigencia de la Iglesia en la defensa de la vida, nace del razonamiento y la comprensión reflexiva.

La Iglesia no puede consentir el asesinato por simple capricho o comodidad. De hecho, es la única institución en la Tierra que defiende la cultura de la vida.

Es escandaloso que la Iglesia condene la homosexualidad e incluso la sexualidad, ¡con todos los sacerdotes homosexuales y lascivos que existen!

Lo que dice la Iglesia

La Iglesia es una organización de origen y sustento divino, pero compuesta por hombres y mujeres falibles y pecadores. Por eso los sacramentos son un remedio, un consuelo y una ayuda para vivir plenamente la fe.

La cantidad de pecados que pueden imputarse a los sacerdotes es bajísima, en comparación con la enorme cantidad de testimonios contra la falsedad de semejante generalización.

Si se aplicase la misma falacia contra los acusadores, la situación se volvería grotesca. Por ejemplo, ¿acaso podría alguien demostrar que de su parte no existen faltas ni pecados, y que todos los acusadores de la Iglesia son un dechado de virtud e impecabilidad?

Los conventos y los monasterios no se justifican. Las monjas y monjes son personas ociosas que nada hacen para construir un mundo más justo y próspero

Lo que dice la Iglesia

Se trata de un planteamiento materialista hasta la médula, ya que la vida no se puede apoyar únicamente en lo material y lo tangible. En otras palabras, el ser humano también necesita de las realidades del espíritu.

Las construcciones, los inventos y creaciones, el entretenimiento, y todas las formas de expresión de una cultura son por lo general materialistas, o por lo menos más centradas en el cuerpo que en el espíritu.

Parece lógico que en el mundo la gente se sume a la fiebre materialista. De hecho, la mayoría sólo puede comprender esa realidad.

Pero los humanos se neurotizan por la inanición espiritual, y se vuelven esquizofrénicos y tarados.

El cristianismo, por el contrario, enseña a los creyentes a construir el Reino de Dios con amor, que es lo que sustenta las bases tanto del cuerpo como del alma.

Precisamente por las realidades superiores del espíritu, muchos varones y mujeres lo han abandonado todo para seguir al Divino Redentor en la perfección de la pobreza, de la obediencia y de la castidad.

Los conventos y monasterios son pequeñas ciudades de Dios donde puede ser venerado, servido, consolado y amado como Él se merece, sin atender a nada más que a Él mismo.

Si el espíritu es superior a la materia, las actividades del espíritu son superiores a las actividades que se ocupan de la materia.

La Iglesia se enriquece con el dinero de la gente

Lo que dice la Iglesia

Si la Iglesia se aparta de los negocios del mundo y sólo se aplica a la salvación de las almas, es lógico que viva de las donaciones de los fieles, pues no tiene otra manera de allegarse recursos. Si, por el contrario, viviese mezclada en los negocios del mundo, perdería sus miras espirituales y viviría preocupada de las especulaciones y lucros propios de quienes viven de los negocios.

Entonces sería criticada por los especuladores como especuladora, por los negociantes como negociante, por los mundanos como mundana.

Y si viviese de los dineros del Estado laico, quedaría sujeta a los vaivenes y deseos del poder político de turno, se vería manchada con la política local y sería esclava de los caprichos de los gobernantes.

La Iglesia no se enriquece, por la sencilla razón de que sostiene innumerables órdenes religiosas y obras de caridad (que no son su principal misión), ni puede vivir de otro modo que del deber mínimo del fiel de sostenerla.

La Iglesia debería preocuparse de la pobreza y de los problemas sociales

Lo que dice la Iglesia

No es función del poder espiritual preocuparse por solucionar los problemas propios del poder temporal. Está en los gobiernos y en las diversas instituciones creadas para tal efecto, el atender y remediar los problemas sociales.

Ni siquiera las obras de caridad o de beneficencia pública tienen tal misión, ya que existen desde el momento en que el Estado es insuficiente o ineficiente para el cumplimiento de sus tareas de instauración del bien común. La beneficencia y la caridad hacen menos duro el drama de los pobres y auxilian con sus siempre escasos medios.

Pero la Iglesia no está para cumplir esas funciones.

La Iglesia puede ocuparse de los pobres y sufrientes, y lo hace, pero no es su función principal ni la obra que la hace “aceptable” ante el mundo.

Aquí conviene recordar las palabras del Señor a los apóstoles cuando éstos reclamaron por el frasco de esencia de nardo que usó María Magdalena para agradar a Jesús. A la protesta de “si lo vendiésemos, con su precio podríamos alimentar a muchos pobres”, el Maestro respondió: “pobres siempre tendréis, pero a Mí no siempre me tendrán”.

La Iglesia es enemiga del progreso

Lo que dice la Iglesia

La palabra “progreso” no implica una mejora integral para el ser humano (es decir, tanto en lo corporal como en lo espiritual). Para algunas personas, “progreso” significa “liberarse” de la influencia de la Iglesia, apartarse de sus principios, y erigir al individuo como dios absoluto.

La Iglesia no es amante del pasado ni tiene una visión del presente como referencia absoluta de la realidad.

La Iglesia, como una buena madre, aconseja, orienta, enseña y anima. Por este motivo no es “tradicionalista” ni “progresista”. Es eterna. No se queda anquilosada en los recuerdos ni abandona todo por un espejismo. Tiene la serena alegría de saberse fundada y sostenida por el mismo Dios, quien la preside y anima.

La Iglesia es cerrada e intransigente

Lo que dice la Iglesia

Para el cristiano no robar, no matar, no mentir, honrar a Dios y cumplir con la palabra empeñada, son principios que no están ni pasan de moda.

Si la Iglesia no fuese intransigente con los principios que la fundan, perdería validez y sería una caja de repercusión de las modas y pasiones del momento.

Un día cree una cosa, otro día la niega; un día sostiene que la salvación se encuentra en esto, mañana dirá que se encuentra en aquello. La Iglesia es depositaria y Maestra de la Verdad. No puede callar la verdad ni modificarla para contentar a las masas que claman por permisos para sus vicios.

La Iglesia es intransigente con el pecado, el vicio, la maldad y el error. No gobierna según el mundo, sino según la ley del amor. El mundo puede proyectar sus vicios y costumbres, pero no por ello sus locuras deben tomarse por verdad.

El cristianismo no es mejor que cualquier otra fe, creencia o filosofía. Todas las religiones llevan a Dios

Lo que dice la Iglesia

No parece convincente que “todas las creencias conduzcan a Dios”. ¿A qué Dios?

Da la casualidad de que las tres grandes religiones —cristianismo, judaísmo e islamismo— se fundan en el mismo origen, y por tanto se supone que adoran al mismo Dios: Al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Y si esas religiones no llevan a ese Dios, entonces algo debe andar mal, porque si hay un solo Dios no puede haber más que una verdad.

El cristianismo es una religión basada en el amor. Amor a Dios y a los hombres. Cualquiera puede libremente entrar y salir de la Iglesia, algo muy difícil de hacer en otras religiones y sectas.

Todos sabemos a qué reglas atenernos: a las de la Biblia. Cristo ordenó a los apóstoles: “Id por el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura, el que crea y se bautice se salvará, mas el que no creyere se condenará”.

Jesús dijo: Mt 16,18-19 “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Cuanto atares en la Tierra será atado en los Cielos, y cuanto desa-tares en la Tierra será desatado en los Cielos”.

Por tanto, un cristiano debe obediencia a su Iglesia o no es cristiano.

Tomado de “Mensajes de la Cristiandad”

PourLaFrancePaola

Pamplonés elabora método diagnóstico genético mieloma múltiple

Pamplonés elabora método diagnóstico genético mieloma múltiple
http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/pamplones_elabora_metodo_diagnostico_genetico_1027649.htm

Un investigador pamplonés ha desarrollado en su tesis doctoral un avanzado método de diagnóstico genético para el mieloma múltiple, cuyos resultados ya se aplican en más de 20 hospitales españoles.

Se trata del investigador de la Universidad de Navarra Borja Sáez Ochoa, cuyo nuevo método de diagnóstico genético para el mieloma múltiple (MM) permite detectar este tipo de cáncer de la médula ósea en sus estadios más tempranos.

Según explicó hoy en una nota el centro universitario, la tesis de este biólogo pamplonés, desarrollada en su departamento de Genética de la Facultad de Ciencias y en el Instituto de Genética Humana del Hospital Universitario de Schleswig-Holstein, en Kiel, (Alemania), se orientó hacia el estudio de la base genética y el desarrollo posterior de estrategias de diagnóstico citogenético para la detección de las alteraciones con valor de pronóstico.

Para ello, analizó por medio de métodos estadísticos los cambios citogenéticos de un grupo de pacientes con MM, una metodología que permitió encontrar asociaciones entre cambios cromosómicos específicos, y describir así una nueva clasificación de la enfermedad.

Asimismo, la técnica de hibridación in situ con fluorescencia le llevó a identificar nuevos cambios genéticos recurrentes implicados en la aparición de esta patología.

Las mismas fuentes recuerdan que el mieloma múltiple es una dolencia que afecta en su mayoría a personas mayores de 60 años, de forma que en 2001 se detectaron en España 1.716 nuevos casos y fallecieron 1.554 enfermos, 20 de ellos en Navarra.

Según Sáez Ochoa, 'con los nuevos métodos de diagnóstico desarrollados en este trabajo, como las estrategias FISH y FICTION, podremos detectar de manera rápida y sencilla alteraciones genéticas en estadios muy tempranos de la enfermedad, permitiendo un diagnóstico precoz de la misma'.

Además, subrayó que estos procedimientos impulsarán 'la descripción de dianas moleculares para futuros tratamientos más eficaces para el MM'.

Precisamente, estos nuevos ensayos para el diagnóstico genético del MM ya son aplicados en una veintena de centros hospitalarios en España, y 'en un futuro no muy lejano estas pruebas permitirán ofrecer a cada paciente el tratamiento más adecuado según las modificaciones genéticas que presenten' que, aunque no logren curar la enfermedad, 'sí posibiliten transformarla en una patología crónica y asintomática', avanzó el investigador.

Terra Actualidad - EFE

Un estudio de la UPNA aboga por la escuela plurilingüe

Un estudio de la UPNA aboga por la escuela plurilingüe
Ana ballarín , rosa fontal ymaría JESúS GOIKOETXEA firman este trabajo
Las autoras defienden que se debe fomentar el aprendizaje de las diferentes lenguas europeas, pero respetando la local

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2006/08/08/sociedad/navarra/d08nav10.662070.php
María Jesús Goikoetxea Tabar, profesora de la UPNA.Foto: antonio olza

pamplona. Mª Jesús Goikoetxea Tabar, Ana Ballarín Castán y Rosa Fontal Reglero, profesoras de la UPNA, analizan en un estudio los nuevos retos en la enseñanza y aprendizaje de lenguas europeas en el contexto europeo. Asimismo, el trabajo está incluido en el último número de la revista Huarte de San Juan de Filología y Didáctica de la Lengua que edita este mismo centro universitario.

"En nuestro país debe mejorar la enseñanza de las lenguas, empezando por la lengua materna, y para ello se deben superar marcos teóricos y establecer pautas de colaboración serias en la enseñanza de las diversas lenguas del currículo. Entre otros aspectos, el reto de la educación plurilingüe requiere una reconversión profesional, como orientación actual de la educación que permita responder a la complejidad de la identidad cultural y de la comunicación intercultural. Estas problemáticas de nuestro contexto social y cultural constituyen los dos pilares en que debe basarse una enseñanza lingüística de calidad". Esta es una de las conclusiones del estudio realizado por las profesoras de la Universidad Pública de Navarra que ha sido publicado en el último número de la Revista Huarte de San Juan de Filología y Didáctica de la Lengua editada por la Universidad Pública de Navarra.

El artículo titulado Nuevos retos en la enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras en el contexto europeo: la escuela plurilingüe plantea el reto de las nuevas necesidades que ante la construcción de una Europa unida requiere el desarrollo de las capacidades lingüísticas y comunicativas de sus ciudadanos y ciudadanas.

Así la "solución fácil de adoptar un único idioma como medio de comunicación común para todos los europeos" es descartada por las autoras del estudio "al chocar frontalmente con la idea de la construcción de un espacio común donde los diferentes ciudadanos europeos se sientan cómodos y valorados, y con el que se puedan identificar aportando cada uno su lengua y su cultura".

De ahí la necesidad de potenciar la enseñanza y aprendizaje de diferentes idiomas, pero con "un nuevo enfoque plurilingüe en donde no se trata de aprender una lengua correctamente, tomando como modelo a un nativo, sino que el objetivo es el desarrollo de un repertorio lingüístico en el que tengan lugar todas las capacidades lingüísticas. Se trata de poder realizar diferentes actividades utilizando la lengua. Esto supone que las lenguas que se ofrecen en las instituciones educativas tienen que diversificarse y que a los alumnos y alumnas debe dárseles la posibilidad de desarrollar una competencia plurilingüe".

El artículo analiza los distintos modelos de educación bilingüe en Europa y en especial en Estado y la Comunidad Foral para concluir señalando que " la enseñanza de las diversas lenguas debe realizarse con un espíritu de cooperación, de negociación de la significación, de conocimiento de la diversidad cultural y de respeto hacia las diferencias lingüísticas y culturales". >D.N.

El declive de la televisión entre los niños

El declive de la televisión entre los niños Los escolares prefieren las pantallas de móviles, ordenadores y consolas por su mayor interacción, según un estudio de la Universidad de Navarra

http://213.0.95.34/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1613&pIdSeccion=13&pIdNoticia=163992&rand=1155010886440

El problema de las horas que los niños dedicaban a la televisión está cambiando de tercio. Ahora, según un estudio de la Universidad de Navarra, los escolares ya no ven tanto la televisión porque prefieren otro tipo de pantallas, como las del ordenador, la consola o los móviles. Así las cosas, el investigador Xavier Bringé atribuye este cambio a la mayor interacción de estos medios, pues los niños «son protagonistas».
AGENCIA

Agencias.- Los niños son los que menos televisión ven en el panorama general de la audiencia porque prefieren otras formas de ocio como Internet, los videojuegos o el teléfono móvil, según concluye un estudio realizado por profesores de la Universidad de Navarra y el Colegio Irabia de Pamplona, en el que han participado 4.000 escolares de varias ciudades españolas.
Los datos del informe revelan que frente al uso de la televisión, los niños prefieren otras pantallas de ocio por su mayor interacción. Así, si tuvieran que elegir entre TV e Internet, un 32% optaría por el primer medio y un 38% por la Red; un 47% prefiere los videojuegos frente al 34% que elige la televisión; y un 40% se queda con el teléfono móvil frente al 37% que escoge la pequeña pantalla.
Según el profesor Xavier Bringué, «los niños dedican a la televisión entre dos horas y media y tres al día, mientras que los adultos suelen superarles en una o dos horas». El investigador de la Universidad de Navarra expuso ayer el contenido de este trabajo en el marco del curso de verano "¿Sabes a qué juegan tus hijos? Nuevas formas de ocio digital: de los videojuegos a Internet", organizado por el Instituto de Ciencias para la Familia en el campus de Pamplona. Entre otros datos que aporta el informe, también destaca que el 61% de los niños afirma estar solo cuando se conecta a Internet, y un 35% de los padres no vigilan a sus hijos de ninguna forma. Además, el 35% lo usa para jugar y un 44% para descargar películas, canciones y programas.
En el caso de los videojuegos, el 86% juega y sus temas preferidos son la aventura y la acción; el 38% piensa que reducen su dedicación al estudio, y el 18% reconoce que pueden resultarles violentos. En cuanto al móvil, 54% de los niños tiene uno y el 29% lo utiliza para jugar.
La irrupción de estas nuevas tecnologías en la vida familiar supone para Xavier Bringué «nuevos retos educativos para los padres». Según el experto, «los jóvenes van por delante en conocimiento y uso de estas nuevas pantallas, lo que sitúa a los progenitores en desventaja y se puede llegar a cuestionar su autoridad para ejercer cualquier mediación». Además, según el profesor de la UN, el mayor foco de conflicto entre padres e hijos se centra en el número de horas que dedican a las pantallas, su influencia sobre el rendimiento escolar, el sueño o la salud, «y no en la calidad de los contenidos o su conveniencia».
En cuanto a la influencia de los videojuegos, Bringué destaca que los niños «les dedican muchas horas, los conocen muy bien o se enganchan a títulos dudosos mientras los padres están en la inopia» y añade que «los distribuidores incluyen la recomendación de edad en las cajas, pero esto no es vinculante para las tiendas».

Especialistas del CIMA presentan sus avances sobre enfermedades hepáticas - Universidad de Navarra

Especialistas del CIMA presentan sus avances sobre enfermedades hepáticas - Universidad de Navarra

http://www.universia.es/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=89941

Jesús Prieto, Gloria González Aseguinolaza y Matías Ávila adelantaron nuevos tratamientos contra el cáncer gracias al uso de la terapia génica.

Jesús Prieto, Gloria González Aseguinolaza y Matías Ávila, tres especialistas del área de Terapia Génica y Hepatología del CIMA de la Universidad de Navarra, participaron en un congreso internacional sobre las bases genéticas de las enfermedades hepáticas celebrado en Módena.

A la cita, convocada por las asociaciones europea y estadounidense para el estudio del hígado, acudieron 25 especialistas de los dos continentes con el objetivo de poner en común los conocimientos más recientes acerca de las bases genéticas de las dolencias hepáticas; así como de intercambiar las novedades sobre el tratamiento de estas enfermedades utilizando la terapia génica.

Moléculas hepatoprotectoras
El doctor Jesús Prieto, director del área de Terapia Génica y Hepatología del CIMA de la Universidad de Navarra, presentó en el congreso los datos clínicos y preclínicos de algunas investigaciones desarrolladas por su departamento.

Comparó los efectos limitados del tratamiento del cáncer con adenovirus de primera generación, por la corta expresión del fármaco, respecto a los resultados obtenidos con vectores (en modelos experimentales) que permiten la presencia prolongada del fármaco en el tumor.

Por otro lado, Matías Ávila mostró el funcionamiento de moléculas hepatoprotectoras utilizadas por el hígado para defenderse de agentes que le pueden provocar daños agudos, como la citoquina cardiotrofina o el factor de crecimiento anfiregulina.

“Estas sustancias, administradas en forma de proteínas recombinantes, pueden prevenir el daño hepático agudo provocado por sustancias hepatotóxicas, infecciones virales o tras el trasplante hepático”, subrayó el investigador.

Asimismo, Gloria González Aseguinolaza explicó los prometedores resultados obtenidos en el tratamiento de la hepatitis B crónica gracias al uso de vectores virales, “los cuales facilitan la producción de fármacos de mayor duración”, afirmó.

Embrión humano, hoja de ruta humana

Embrión humano, hoja de ruta humana

Europa acaba de tomar medidas para financiar nvestigaciones sobre embriones humanos en los países en los que esta práctica sea legal.
Así ocurre en España Además, la próxima ley de Investigación Biomédica española pretende aprobar la llamada clonación terapéutica con fines de investigación. Pienso que el ejecutivo español, entre
otras razones, mantiene esta postura porque considera que el embrión humano es una mera estructura celular. Considera el Gobierno que quien
ve en un embrión a un ser humano se guía por ideas éticas o religiosas que nada tienen que ver con la ciencia. Sin embargo no es así. Un embrión humano es una "hoja de ruta" del organismo, un diseño
dinámico, un programa de vida, que ordena y estructura las células con la evidente in ención de ordenar vida humana. De esta vida humana surgirá, en su momento, la conciencia. Pero el programa de vida es más originario y fundante de la vida humana que la propia conciencia, que es poseída con intermitencias, en ocasiones prolongadas por la
enfermedad. El embrión humano tiene su propia legislación o constitución interior. Romper a bocajarro esta constitución humana interna, por buena que sea la finalidad –aplicable a las exitosas
células madre adultas-, es cometer un error científico serio y supone degradar de modo grave la identidad humana,relegando la dignidad o inviolabilidad del hombre a pura retórica vacía.

José Ignacio Moreno

Líbano: Entre la tenaza de Hezbolá, Siria e Israel

Líbano: Entre la tenaza de Hezbolá, Siria e Israel Líbano, en medio de una guerra indeseada

Firmante: Manuel Cruz
26-07-2006
084/06

http://www.aceprensa.com/plantilla.cgi?plantilla=articulo.htm&accion=6&arbol=ver%20servicio&fichero=084-06-B&ticket=06072621022655

Las consecuencias del ataque israelí sobre Líbano son todavía tan imprevisibles en el conjunto del conflicto del Oriente Medio, que nadie se plantea, de momento, qué va a pasar en el propio país que empezaba a levantar la cabeza con gran esfuerzo. Tras la famosa "revolución del cedro" que forzó la evacuación de las tropas sirias, hace poco más de un año, el gobierno y los diferentes partidos estaban embarcados en un "diálogo nacional", que ha quedado en el aire.

En este tiempo, Líbano ha tenido que vérselas con una Siria cada día más hostil, que ha tratado, por todos los medios, de ocultar sus responsabilidades en el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri; ha afrontado múltiples complots y atentados y, sobre todo, ha tenido que habituarse a convivir con Hezbolá, un movimiento armado islamista, de confesión chiíta, subvencionado por Irán y de obediencia siria, convertido en una especie de Estado dentro del Estado.

Pese a todo y como fruto de esa impagable experiencia histórica de convivencia confesional y étnica (1), tan puramente libanesa, que le ha permitido sobrevivir a una cruel guerra civil, el Gobierno de Fuad Siniora y los dirigentes de los distintos partidos que lo apoyan así como de la oposición, emprendieron el pasado mes de marzo un "diálogo nacional" que, justo estos días, tenía prevista su reanudación después de ocho sesiones de tensos trabajos. Uno de los objetivos de ese foro era la aplicación de la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU, que se remonta a octubre de 2004, por la cual se exigía –además de la retirada de las fuerzas sirias– el desarme y la disolución de la milicia chiíta, algo a lo que se ha opuesto con toda su energía, desde primer momento, el jeque Hasán Nasaral-lah, líder de Hezbolá.

Precisamente en pleno "diálogo nacional", el Consejo de Seguridad de la ONU volvía a reunirse el pasado 17 de mayo, para aprobar otra resolución, la 1680, en la que se lamentaba del escaso progreso observado en la aplicación de su anterior disposición, cuya base no era otra que el estricto respeto de la soberanía, unidad e independencia política del Líbano. En otras palabras: con un fondo de atentados permanentes y de hostilidad manifiesta de Siria, que tampoco ha querido impedir los flujos de armas hacia territorio libanés a través de unas fronteras imprecisas, Líbano se había hecho la ilusión de recuperar poco a poco su soberanía y de llegar a un arreglo con sus enemigos interiores, con una condición asumida: no entrar en confrontación con Israel.

Por qué ahora

Este ejercicio de equilibrio político, apoyado no sólo por Estados Unidos y Francia, sino también por Arabia Saudita y Egipto, se ha roto en mil pedazos con la decisión unilateral de Hezbolá de secuestrar a dos soldados israelíes días después de otra acción similar llevada a cabo por las milicias palestinas de Hamás, desde Gaza. Todas las preguntas que se hacen ahora van en una misma dirección: por qué Hezbolá, que cuenta con dos ministros en el Gobierno libanés y que había abandonado su juego favorito de hostigar a Israel, ha decidido, repentinamente, no sólo hacer causa común con el Hamás palestino, sino colocar a su propio Gobierno a los pies de los caballos de una guerra que nadie parecía querer en su país.

Aquí entramos en un terreno minado. Por un lado, Israel, que se escuda en su derecho a defenderse, alega con evidente cinismo que su acción desproporcionada contra Líbano tiene por objeto hacer cumplir la resolución 1559, esa especie de collar que nadie se atrevía a colocar en el cuello del gato chiíta libanés. Por otro, tenemos a un dictador, el presidente de Siria, el inexperto Bachar El Assad, que, según se ha contado en la prensa de Beirut, había jurado personalmente al propio Rafic Hariri, meses antes de que los servicios secretos sirios organizaran su asesinato, que destruiría el Líbano si un día se veía obligado a evacuar el país.

En tercer lugar, nos encontramos con la hostilidad manifiesta a Israel del régimen de los ayatolás iraníes, unida a la crisis internacional suscitada por su programa de enriquecimiento de uranio, cuyo desenlace –previsiblemente negativo– se esperaba para las próximas semanas. En realidad, todos los elementos han coincidido para desencadenar una especie de tormenta perfecta, en la cual ha cedido ya el punto más débil, Líbano, sin que su Gobierno ni sus habitantes tuviesen la más mínima preparación para resistir siquiera el primer embate de la oleada de fuego.

Pagar por las guerras ajenas

Puede que Israel se haya confundido al hacer pagar a todos los libaneses –que empezaban a habituarse a vivir sin la tutela siria– la factura de la debilidad de su Gobierno al no haber podido desarmar a Hezbolá. Pero es de tal envergadura la desproporción de los medios bélicos empleados frente a un Ejército débil, dividido y apenas armado y unos terroristas que saben muy bien cómo ocultarse, que sin duda está en juego una estrategia de mayor alcance. Lo que pretenda Israel en un futuro más o menos cercano, en connivencia con Estados Unidos, todavía parece demasiado sutil para verlo con claridad, sobre todo por la oscuridad del horizonte iraní, la permanente ofensiva terrorista en Irak, la inestabilidad creciente en Afganistán y la ausencia de perspectivas de empleo para la juventud palestina.

Pero dos cosas parecen bastante claras: la primera, que una vez más es Líbano el que sufre las consecuencias de las guerras de sus vecinos –la anterior fue la de Israel contra los "fedayines" de Arafat, que le costó el añadido de la ocupación durante veintidós años, de una parte de su territorio–; y la segunda es que ya no podrá hablarse en bastante tiempo de ninguna negociación israelí-palestina para poner en marcha la ingenua "Hoja de Ruta".

Lo peor es que la tormenta está arrastrando a los dirigentes moderados palestinos que soñaban con obligar a Hamás a reconocer la existencia de Israel como Estado libre y soberano... en una tierra que nunca será palestina. A partir de ahora ¿quién hablará de paz y con qué autoridad? Y, en relación con Líbano, ¿podrá recuperar la serenidad para intentar de nuevo la reconciliación nacional y quedar al margen del torbellino desencadenado por los odios de los islamistas a Israel? Todo vuelve a empezar en Oriente Medio, con un mismo escenario al fondo: Beirut en llamas y el éxodo de cientos de miles de libaneses que escapan de la muerte...

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(1) Ver segunda parte: "El Líbano, mosaico de comunidades y religiones".

El Líbano, mosaico de comunidades y religiones

26-07-2006
084/06

Un Oriente Medio sin el Líbano estaría tan incompleto como una Europa sin Bélgica o sin Suiza. Juan Pablo II dedicó siempre una especial atención a esta nación, que, según dijo en 1989, "es más que un país; es un mensaje de libertad y ejemplo del pluralismo tanto para Oriente como para Occidente" (ver Aceprensa 166/95).

En un entorno casi siempre convulso, la geografía del Líbano, con sus altas montañas y sus valles, ofreció refugio a las minorías perseguidas. Varias poblaciones cristianas se asentaron en esta tierra, escapando de las persecuciones en el siglo VI. Los primeros en llegar fueron los maronitas, católicos de rito oriental en plena comunión con Roma. Vivieron durante siglos aislados del mundo, y se les consideró extinguidos, hasta que se encontraron con ellos los cruzados. Comenzó entonces una cierta latinización de la Iglesia en el Líbano, pero los maronitas han conservado hasta hoy su plena identidad y son mayoría entre los cristianos, frente a católicos latinos y ortodoxos. La Iglesia maronita ha seguido fiel a Roma pese a las duras pruebas y las persecuciones a manos de monofisitas, bizantinos, mamelucos y turcos.

Dos siglos después que los maronitas, llegaron al Líbano los chiítas, considerados heréticos por la rama mayoritaria del Islam, la sunita. Y más tarde los drusos, comunidades musulmanas que adoptaron una serie de cultos esotéricos. Así, hasta llegar a los 17 grupos reconocidos hoy en el Líbano, entre los que los cristianos fueron hasta hace sólo unos años mayoría.

Intervención europea

Como destacaba Annie Laurent en "L'Homme Nouveau" (7-01-2006, n. 1360), con el tiempo se fue conformando "ese mosaico de comunidades confesionalmente heterogéneas, ávidas de libertad y de respeto mutuo, que caracteriza al Líbano, hasta el siglo XIX, en el que comienza el país a ser escenario de las rivalidades entre las potencias europeas que buscan desestabilizar el Imperio otomano". En 1860 se produce una masacre de cristianos en zona drusa y en Damasco, lo que suscita la intervención de un cuerpo expedicionario francés y la concesión de una autonomía garantizada por seis potencias europeas. Nace así un sistema político original, basado en la representación comunitaria.

Francia obtiene en 1920 de la Sociedad de Naciones un mandato sobre las regiones sirias de Levante, y se fijan las fronteras del país, anexando el Monte Líbano, zona maronita-drusa, al litoral desde Trípoli hasta Tiro, donde los musulmanes son ampliamente mayoritarios. El país cuenta entonces con 600.000 habitantes, de los que el 55% son cristianos. Rige una compleja red de lealtades que, sobre todo, son familiares y locales, a las que se superponen vínculos más o menos arraigados o coyunturales con uno u otro país vecino.

Pacto nacional

La Constitución de 1926, redactada durante el protectorado francés, instauró una república parlamentaria con separación de los tres poderes. No es un Estado laico, pero tampoco confesional, ya que no existe una religión oficial. Sin embargo, la pertenencia a una comunidad religiosa queda establecida, en adelante, como la vía de acceso a la ciudadanía. En 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, maronitas y sunitas suscriben un "Pacto Nacional" no escrito a favor de la independencia bajo el eslogan "Ni Oriente ni Occidente". Los musulmanes renunciaban al proyecto de la unidad árabe, y los cristianos a la protección francesa. Se inicia un consenso que ha pervivido hasta hoy, según el cual la presidencia de la República queda reservada a un maronita, la del Gobierno a un sunita, y la del Parlamento a un chiíta. La atribución de cargos en la función pública y en el ejército sigue este mismo modelo.

Por aquellos años, en la vecina Siria, se llega a otro peculiar acuerdo entre un cristiano, Michel Aflaq, y un musulmán, Salah Bitar, con profundas repercusiones en el mundo árabe, especialmente en el Líbano, aunque su influencia es de signo contrario al Pacto Nacional, eminentemente soberanista. Nace el Baas, partido panarabista, socialista y laico (aunque en absoluto ateo). El máximo representante de esta ideología descolonizadora fue alguien ajeno a sus siglas: el egipcio Nasser. El Baas era el partido de Sadam Hussein y es el que gobierna aún hoy en Siria.

El "baazismo" real poco ha tenido que ver con el imaginado por Aflaq. El fracaso de la República Árabe Unida, que integró a Siria y Egipto entre 1958 y 1961, dejó al descubierto los límites de esta ideología, que comenzó a escindirse en varias ramas, enfrentadas entre sí. Su doctrina, sin embargo, ha sustentado después ideológicamente la presencia de Siria en el Líbano, apoyada también por algunos cristianos. Tampoco es ajeno a este caldo de cultivo ideológico que haya habido sunitas e incluso algún cristiano en el partido chiíta Hezbolá, sustentado por Siria e Irán.

Escenario de batallas regionales

Muchos análisis publicados estos días han destacado el "aciago destino" del Líbano, convertido en el escenario de numerosos conflictos regionales. Igual que en el pasado, las partes rivales aprovecharon la división social libanesa para sus propios objetivos.

Los palestinos expulsados de sus tierras llegan en masa al Líbano, donde fueron acogidos en 1948 con generosidad. Según destaca Annie Laurent, a medida que las esperanzas de recuperar su país se alejaban, los dirigentes palestinos, y en especial Yasser Arafat, intentaron hacer del Líbano una patria de repuesto. Por eso trataron de romper la alianza maronita-sunita de 1943.

Intervienen también varios factores internos. Los musulmanes libaneses ven en la revolución palestina un medio para acabar con un sistema que soportaban de mala gana, ya que contradice las palabras del profeta Mahoma según las cuales "el Islam domina y no será dominado". Los drusos se unieron a esta coalición. Marginados del Pacto Nacional, veían en esta coalición la posibilidad de mejorar su posición política. Y a todo ello se unió el apoyo de varios países árabes, sobre todo Siria, próximos al bloque del Este.

El polvorín estalla en 1975, con enfrentamientos entre distintas milicias. En 1976, bajo el pretexto de salvar a los cristianos amenazados por los palestinos y sus aliados, Siria invade el Líbano. Dos años después lo hace también Israel, con la excusa de frenar los ataques palestinos. Posteriormente, en 1991, cuando Sadam Hussein intenta anexionarse Kuwait, Siria se une a los mismos occidentales que había hecho salir del Líbano a través de Hezbolá, en el asalto de Irak. En recompensa, se le "autoriza" a imponer su tutela sobre el pequeño vecino, debilitado por las luchas entre las diferentes facciones cristianas (general Aoun y Samir Geagea).

La comunidad cristiana disminuye

La guerra del Líbano fue de una enorme complejidad. Si en un principio se pueden diferenciar bandos definidos, pronto se convirtió en una guerra de todos contra todos, con coaliciones que se rompían mientras se formaban otras nuevas. A la lectura de que ésta fue, en esencia, una guerra religiosa, algunos estudios responden con estimaciones, si bien imprecisas, de que el número de muertos fue mayor como consecuencia de enfrentamientos entre musulmanes que entre cristianos y musulmanes, y mayor entre chiítas que entre éstos y los sunitas. Ni siquiera hay datos lo suficientemente precisos sobre víctimas en aquella guerra, que pueden oscilar entre 100.000 y 150.000, pero hay en cualquier caso sobradas pruebas que impiden hacer una lectura reduccionista.

Si alguien salió perdedor, fue la comunidad cristiana. De constituir un 55% antes de la guerra civil, ha pasado a suponer entre un 30 y un 35% de la población en la actualidad. Pese a ello, el Líbano es aún el único país de la región donde se reconoce a los cristianos los mismos derechos que al resto.

Esa complejidad es uno de los factores que explica la debilidad del Líbano, pero también uno de los rasgos que permiten albergar optimismo en el futuro. Cristianos y musulmanes han denunciado juntos la ocupación siria (ver Aceprensa 94/04), con un objetivo compartido de lograr una independencia real. A raíz de los disturbios generados por las protestas contra la publicación en Dinamarca de unas viñetas ofensivas contra Mahoma, se produjo en este país un gesto que pasó inadvertido para buena parte de la opinión pública mundial: varios extremistas arremetieron contra una iglesia maronita y contra la sede del obispo ortodoxo (ver Aceprensa 23/06); de inmediato, el ataque fue condenado por las autoridades musulmanas, incluida Hezbolá. El obispo de Beirut celebró una misa en la iglesia asaltada, y representantes de todos los credos estuvieron presentes para escuchar un mensaje a favor de la convivencia y el entendimiento nacional.

La Iglesia en el Líbano pide unidad en "la prueba"

Los obispos maronitas han hecho público un mensaje de condena a los ataques israelíes en Líbano y un llamaniento a la unidad de todos los libaneses. "El secuestro de dos soldados no justifica el desmembramiento de todo un país, la muerte de centenares de personas y que se haga pasar hambre a gran parte de una población", se lee en el mensaje.

Se vislumbra cierto temor a que los acontecimientos dividan a la ciudadanía en unos momentos muy delicados en la historia del Líbano. Las dramáticas circunstancias exigen "que todos olviden sus divergencias políticas y que formen un frente común. No es la hora del ajuste de cuentas políticas, sino de la solidaridad, el entendimiento y la valentía".

También la ONU debe asumir su papel para "acabar con el ciclo de la violencia en el Líbano, adoptando sin dilación una resolución que exija un alto el fuego inmediato". Y se pide la intervención de las organizaciones humanitarias para el envío de "alimentos, medicinas, y otros bienes de primera necesidad". Además, en clara referencia a las justificaciones que esgrime Israel para el ataque, los obispos muestran su apoyo al Gobierno libanés en sus esfuerzos "por sentar los cimientos de un Estado justo y fuerte, que extienda su autoridad sobre todo el territorio".

Pero lo más significativo del mensaje es el llamamiento a todos los libaneses a "acoger con amor y solidaridad a sus hermanos obligados por la guerra a abandonar sus hogares y pueblos, sin tener en cuenta la comunidad a la que pertenecen. La tragedia debe unirnos, no separarnos. Tiene que ponernos ante nuestras responsabilidades y ante las consecuencias de nuestros actos, sin llevarnos a intercambiar acusaciones". Se invita también "a todos los creyentes", cristianos y musulmanes, "a elevar sus corazones a Dios", para "que abrevie estos días de prueba y expanda la paz en los corazones y en los pueblos".

El Papa pide el alto el fuego

A petición del Papa, la Iglesia celebró el domingo una Jornada de oración y penitencia por la paz en Oriente Medio, a la que se adhirieron cristianos no católicos. Antes del rezo del Ángelus, Benedicto XVI pidió a las partes que "adopten inmediatamente el alto el fuego y permitan el envío de ayudas humanitarias", y se dirigió a la comunidad internacional para que "se busquen caminos para comenzar las negociaciones".

Los principios que defiende el Papa son "el derecho de los libaneses a la integridad y a la soberanía de su país, el derecho de los israelíes a vivir en paz en su Estado y el derecho de los palestinos a tener una patria libre y soberana". La prioridad más inmediata son "las inermes poblaciones civiles, injustamente golpeadas en un conflicto en el que no son más que víctimas: tanto las de Galilea, obligadas a vivir en los refugios; como la gran multitud de los libaneses, que una vez más, ven destruido su país y han tenido que dejarlo todo".

Para atender a las víctimas, el Consejo Pontificio "Cor Unum" ha puesto en marcha una campaña de recogida de donativos, que serán canalizados a través de Cáritas Líbano, la Custodia de Tierra Santa, la Fundación italiana AVSI y otras organizaciones presentes en la zona.

La cuenta bancaria habilitada es: Pontificio Consejo COR UNUM – Causa: para el Líbano; c/c Banca di Roma N. 101010; ABI 3002 CAB 5008 (desde el extranjero, SWIFT: BROMIT).

ACEPRENSA

Concluye en el Vaticano el sínodo especial para el Líbano Monseñor Béchara Raï, obispo de Byblos
Reafirmar la identidad cristiana y árabe en armonía con los musulmanes "El problema no es la convivencia entre cristianos y musulmanes, sino la ocupación extranjera"

Firmante: Diego Contreras
20-12-1995
166/95

Concluye en el Vaticano el sínodo especial para el Líbano

Reafirmar la identidad cristiana y árabe en armonía con los musulmanes

Roma. El Líbano es el único Estado árabe donde cristianos y musulmanes gozan de igualdad jurídica, hasta el punto que su esencia como país es precisamente esa armonía pluralista. Sin embargo, los efectos de más de quince años de guerra (1975-1990) y de acuerdos internacionales incumplidos hacen que el País de los Cedros atraviese todavía una grave crisis. La contribución de la Iglesia a la reconstrucción moral y material del Líbano fue el tema del Sínodo especial de los obispos, que se celebró en el Vaticano del 26 de noviembre al 14 de diciembre.

El Sínodo fue convocado por el Papa 12 de junio de 1991. En principio, y en atención a la dramática experiencia que había sufrido la nación, se albergaba el deseo de celebrarlo en el propio territorio, pero la idea se rechazó tanto por motivos de seguridad como para facilitar al Papa su presencia en todas las sesiones. Si bien parte de la opinión pública libanesa recibió la convocatoria con cierta indiferencia, la atención por el Sínodo fue creciendo como demuestra la presencia en el Vaticano de treinta y nueve enviados especiales de medios de comunicación del país.

Líbano tiene una extensión de 10.452 kilómetros cuadrados y una población que se estima en poco más de tres millones de habitantes. Actualmente, de todas formas, no se hacen censos porque todavía han vuelto pocos de los que se exiliaron temporalmente, a los que no se puede considerar emigrados definitivos. Oficialmente, el Estado considera a musulmanes y cristianos al cincuenta por ciento.

Aunque la nación se proclamó en república en 1922 y alcanzó su plena independencia en 1946, se puede decir que siempre ha gozado de amplios márgenes de autonomía, incluso cuando formaba parte del imperio otomano. Líbano es miembro fundador de la ONU y de la Liga de Estados Árabes.

Un "pacto nacional" no escrito da igualdad de derechos a cristianos y musulmanes, y distribuye equitativamente los cargos públicos en razón de la comunidad de pertenencia. Se trata de un peculiar sistema comunitario, de una democracia consensual donde se ejerce la representación a través de la pertenencia religiosa. No existen partidos aconfesionales.

Más que un país, un mensaje

El interés de Juan Pablo II por el Líbano había quedado de manifiesto en sus más de cien llamamientos públicos a favor de la paz en el país. Entre ellos se incluyen cartas a numerosos jefes de Estado y responsables de organismos internacionales, al episcopado mundial, un mensaje a todos los musulmanes, e incluso la convocatoria de una "jornada universal de oración por la paz en el Líbano", celebrada en otoño de 1989. Para Juan Pablo II, el Líbano "es más que un país; es un mensaje de libertad y ejemplo de pluralismo tanto para Oriente como para Occidente", justamente por el secular modelo de colaboración entre cristianos y musulmanes.

Sobre esa descripción del Líbano como mensaje han reflexionado ampliamente los más de setenta participantes en el Sínodo, entre los que figuraban seis representantes de otras confesiones cristianas y tres de comunidades musulmanas (sunnitas, chiítas y drusos). El mosaico libanés es, sin duda, uno de los más sugestivos del mundo con sus doce comunidades cristianas (seis católicas, cada una con su propio rito, entre las que destaca la maronita) y cinco musulmanas. El árabe ha sido uno de los idiomas más usados durante los veinte días de trabajo.

Punto de referencia para Oriente Medio

Los resultados del Sínodo serán recogidos por el Papa en una exhortación apostólica, que será presentada por el mismo Santo Padre en tierra libanesa, como ya hizo el pasado mes de septiembre con la exhortación Ecclesia in Africa, fruto del Sínodo africano (ver servicio 121/95). Se podrá realizar así, posiblemente en 1996, su anhelado viaje al país. Y es que, después de varios intentos, parecía que la visita era viable a finales de mayo de 1994, pero el proyecto se tuvo que suspender con pocas semanas de antelación. El recrudecerse del clima de tensión hacía muy difícil que el Papa pudiera efectuar un viaje pastoral a fondo y encontrarse libremente con todas las personas. En febrero, una bomba había causado once muertos y sesenta heridos en un templo católico.

La puesta en práctica de las líneas generales no esperará, sin embargo, la publicación del documento. El mensaje final, presentado en una rueda de prensa presidida por el cardenal Nasrallah Pierre Sfeir, patriarca de Antioquía de los maronitas, sintetiza los puntos centrales. Se trata de unos resultados que, en palabras del cardenal Achille Silvestrini, prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales, "van más allá de las expectativas iniciales y serán un punto de referencia para todas las Iglesias de Oriente Medio".

Unidad y diversidad

El mensaje señala la necesidad de la unión entre las distintas comunidades católicas. Habrá que crear si es preciso las estructuras necesarias, pero sobre todo "una nueva mentalidad" que lleve a la "preocupación constante por subrayar la unidad, en el respeto de la diversidad". Esa apertura se debe reflejar también en la solicitud por las demás comunidades católicas de Oriente Medio y África, por los emigrantes y refugiados, y por las demás Iglesias cristianas, con las que existen tradicionalmente buenas relaciones.

Atendiendo a la especificidad del Líbano, con su organización política y social según las comunidades, los padres sinodales piden a los fieles que no instrumentalicen esa pertenencia para disputarse puestos públicos, en detrimento de la competencia y cualidades necesarias para ocuparlos. "Seríamos felices si las demás comunidades hicieran otro tanto".

Restablecer la soberanía

El mensaje subraya la importancia de la vocación de los laicos en la construcción de las realidades temporales. Entre los campos donde ese trabajo resulta más urgente se menciona "el apoyo moral y material a los futuros matrimonios y a las familias en dificultad", especialmente fomentando iniciativas para facilitar viviendas asequibles (actualmente prima la especulación, con precios imposibles). El Sínodo se propone multiplicar esas iniciativas y seguir poniendo a disposición, para ese fin, terrenos propiedad de instituciones eclesiásticas.

Por lo que se refiere a "nuestra independencia y soberanía", el mensaje constata que "no hay nada más desmoralizador para el pueblo libanés que el sentimiento de no ser dueño de su propio destino. Este sentimiento, que paraliza la vida nacional, retrasa el retorno de los emigrados y sigue fomentando la salida al exterior." "Es necesario restablecer la soberanía del país en su territorio, liberándolo de la ocupación israelí (...). Por otra parte, la paz interna se debe traducir en la salida de las fuerzas sirias y en la extensión de la presencia de ejército libanés en todo el territorio nacional".

El respeto de los derechos humanos está en el centro de la renovación del Líbano. Los padres sinodales piden al Estado que "se ponga fin a los arrestos arbitrarios, que se suprima la tortura, que se libere a las personas encarceladas por motivos políticos, que se aclare la suerte de los desaparecidos, que se ponga en condiciones de poder volver y vivir en condiciones de seguridad a cuantos han sido alejados del Líbano sin procedimientos judiciales, que se restablezca la igualdad de todos ante la ley y la justicia".

Monseñor Béchara Raï, obispo de Byblos

"El problema no es la convivencia entre cristianos y musulmanes, sino la ocupación extranjera"

No existen problemas de convivencia entre cristianos y musulmanes, según afirma en esta entrevista monseñor Béchara Raï, obispo maronita de Byblos (Jbeil), de 55 años, que ha presidido la Comisión para la Información durante la asamblea sinodal. La crisis que paraliza el país, añade, tiene su origen en la presencia extranjera, condenada reiterada e inútilmente por los organismos internacionales.

- Acabada la guerra, el interés por el Líbano se ha diluido en la prensa internacional. ¿Cuál es hoy el estado real del país?

- Nos encontramos con una situación de acuerdos violados en lo que se refiere a aspectos tan esenciales como la integridad territorial, la soberanía y la independencia. Israel ocupa una parte del sur, a pesar de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, concretamente la 425, de 1978, y la 509, de 1982, que ordenan a Israel abandonar el territorio del Líbano "incondicional e inmediatamente".

Por otra parte, todavía permanecen en más de dos tercios del país cuarenta mil soldados sirios, que debían haber iniciado una retirada programada después de los acuerdos de Taef, de 1989, y ser sustituidos por el ejercito libanés. Además, la resolución 520 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 1982, ordena que todas las fuerzas armadas no libanesas abandonen el territorio del país. A pesar de todo, todavía no se ha hecho nada. A esto hay que añadir la situación de los refugiados palestinos en el Líbano.

- ¿Cuántos son?

- Se calcula que en torno al medio millón. No hay que olvidar que se trata de un pueblo que ha sido expoliado de sus derechos, herido en su dignidad y, por tanto, un pueblo "rebelde": como no pueden rebelarse contra la comunidad internacional o Israel, se rebelan contra la sociedad libanesa. Este fue el problema que hizo estallar la guerra en el Líbano en 1975: querían sus derechos en Palestina, no los obtenían y cargaron su descontento en nuestro país. Suponen un grave problema. Si no se da una solución justa a los palestinos, se corre el peligro de que se implanten en el Líbano. Como son casi todos musulmanes, su presencia alteraría el delicado equilibrio demográfico de nuestro país, que se basa en una distribución al 50 % del poder político y administrativo entre cristianos y musulmanes. Además, ese medio millón incide sobre un país que atraviesa una dura crisis económica: ¿cómo podrán subsistir si los mismos libaneses se ven obligados a emigrar para vivir? Dicen que quieren volver, pero, por desgracia, en los acuerdos de Gaza y Jericó, entre israelíes y palestinos, no se habla de ellos. El hecho indiscutible es que el Sur del Líbano sufre continuos ataques del ejército israelí.

Un país por reconstruir

- ¿Podría ofrecer algún datos sobre la envergadura de la crisis económica?

- La clase media, que constituía en los años ochenta el 85% de la población, ha desaparecido. Un tercio de la población está por debajo del umbral de pobreza, establecido internacionalmente en 600 dólares al mes para una familia de cinco personas. El desempleo, que antes no existía en el Líbano, alcanza ahora el 25%. Por lo que se refiere al regreso de los refugiados, que rondan entre los seiscientos y setecientos mil, en su mayoría cristianos, sólo ha vuelto un 15%. En los acuerdos de Taef se estableció que la comunidad internacional y los países árabes se comprometían a crear un fondo monetario para ayudar al gobierno libanés a reparar las infraestructuras y para ayudar a los refugiados a volver. Han pasado seis años y hasta el momento no se ha hecho nada.

- A pesar se la crisis y del paro, se habla de una masiva presencia de trabajadores sirios...

- Se calcula que son millón y medio los sirios que trabajan en Líbano. Y no entra sólo mano de obra: también son sirias las empresas más importantes que trabajan en la reconstrucción. Entre Líbano y Siria no existen ni siquiera relaciones diplomáticas, porque las autoridades sirias lo rechazan, ya que afirman que no hace falta pues "somos un mismo pueblo". Hoy quien manda en el Líbano son ellos. El gobierno libanés no goza de autonomía. Las decisiones se toman en Damasco, aunque se hagan pasar luego a través de las estructuras estatales libaneses. Nosotros queremos vivir una buena vecindad con Siria, pero ahora el Líbano da y no recibe nada a cambio.

- ¿Cómo se puede salir de esta situación de crisis?

- Las vías son muy fáciles, sólo es necesario buena voluntad. Es preciso liberar el país, aplicando las tres resoluciones del Consejo de Seguridad y los acuerdos de Taef. Son acuerdos jurídicos respaldados por la comunidad internacional y la Liga Árabe. No hay ningún motivo para no aplicarlos. Es lo único que pedimos. De lo demás ya nos encargamos nosotros: el libanés es un pueblo vital, trabajador y creativo.

"Queremos la paz juntos"

- ¿Cómo es el clima social, la convivencia diaria, entre cristianos y musulmanes?

- De completo entendimiento, a pesar de todo lo que ha ocurrido en estos años de guerra. Apenas se dijo "la guerra ha terminado" y se eliminaron las barreras, la población se ha reunido totalmente. No existe ningún problema a nivel social y humano. Cristianos y musulmanes se encuentran en contacto diario en el mercado, el trabajo, las escuelas. Este hecho demuestra que la guerra no fue guerra civil, ni mucho menos guerra religiosa, como se la ha presentado con frecuencia.

Basta oír las declaraciones de representantes de ambas partes: "queremos convivir, queremos la paz juntos". Es esto lo que ha salvado al Líbano: si no, hubiera saltado por los aires en estos años. Cualquier otro país habría terminado con una escisión total. Esta es la grandeza del Líbano. Los efectos de la guerra se notan en la destrucción y la crisis, pero no en las relaciones entre las personas. Existen sí, problemas políticos, porque hay quien está a favor de Siria, a favor de la independencia del Líbano, otros se orientan hacia Irán, Arabia Saudí, Libia, Egipto... pero son intereses políticos. Socialmente existe un acuerdo completo.

- ¿No les preocupa el fundamentalismo musulmán?

- Los integristas musulmanes del Líbano (los "hezbolá") rechazan ser llamados integristas. Afirman que quieren vivir los valores del islam, y declaran sin reparos que desean instaurar un sistema islámico en el Líbano y en todo el mundo, porque dicen que el islam es el mejor sistema político. Es normal que hablen así, porque el islam no es sólo una religión, sino un sistema político.

Por el contrario, los movimiento fundamentalistas de países como Argelia, Egipto o Siria, son corrientes políticas que sí tienden a crear una desestabilización de los países árabes, algo que no ocurre en el Líbano. Los integrismos de los países árabes van contra el Estado musulmán, crean problemas a los mismos gobiernos musulmanes. Algunos observadores señalan que estos movimientos están financiados por países extranjeros con el fin de desestabilizar al mundo árabe y su economía, pero se trata de una afirmación sobre la que prefiero no hacer comentarios.

El futuro de la Iglesia

- ¿Cuáles son los principales problemas a los que debe hacer frente ahora la Iglesia en Líbano?

- El mayor problema es el político y social. Ya me he referido a la necesidad de que el país goce de su integridad territorial, de su soberanía e independencia. Se puede uno imaginar que cuando un país no goza de sus instrumentos para ser un Estado, el resultado es una crisis política, social y económica.

Existe también la inquietud por la libertad y la democracia, que están desapareciendo. Aunque la constitución, enmendada en 1990, ha reafirmado estos principios, se corre el riesgo de que en la práctica se vacíe de contenido y se vaya hacia un Estado totalitario y no pluralista como es el Líbano.

Una muestra se ha tenido con las últimas elecciones, que ha elegido un Parlamento con sólo el 13 por ciento de votantes. El resto de la población las boicoteó como protesta, pues no las consideraba libres, y porque se habían realizado con una nueva ley electoral confeccionada a medida de los gobernantes: en cada región se aplicaba una ley específica, según las conveniencias. A pesar de todo, la población ha aceptado el parlamento.

Otra preocupación de la Iglesia es la crisis socioeconómica, no sólo en el aspecto material de pobreza, que comentaba antes, sino también en sus efectos sobre las personas: destruye la moralidad, la esperanza.

Las relaciones entre los cristianos son óptimas. No tenemos ningún problema con los ortodoxos o los protestantes. Es más, diría que el Líbano es ejemplar en este punto. Tampoco tenemos problemas con los musulmanes. Nuestros problemas, lo repito de nuevo, son las interferencias externas y la ocupación de las fuerzas armadas extranjeras.

- ¿Qué frutos esperan del Sínodo?

- Estamos trabajando en el Sínodo desde hace cuatro años. Su mejor fruto se producirá en el plano espiritual, con un despertar de la vida cristiana, una vuelta a las raíces, una conversión y un renacer de la esperanza. En el ámbito eclesial se producirá una renovación de las estructuras de las instituciones, del trabajo de la Iglesia, también en el campo ecuménico. En el terreno social han surgido también muchas iniciativas de reconstrucción.

Diría, además, que el Sínodo ha ayudado a los libaneses a tomar aliento y a considerar que pertenecemos a un Estado que representa un valor, una civilización. La participación en el Sínodo de ortodoxos, protestantes y musulmanes ha reforzado la intención de buscar juntos un futuro mejor. Se ha producido un despertar de la realidad del Líbano, que se había falsificado mucho, presentándolo casi como la tierra del terrorismo.

Entrevista a Jesús Laínz, autor del libro "Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos":

Entrevista a Jesús Laínz, autor del libro "Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos":

"ETA nace de una enorme mentira histórica"

http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=12375&idNodo=-3

Redaccion - 30/05/2006
Jesús Laínz, es, además de colaborador de Semanal digital.com, autor de libros como "Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos" y uno de los nueve coautores del libro "La tregua de ETA, mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas". En esta entrevista concedida a Análisis Digital habla de los orígenes de la banda terrorista, de las grandes mentiras y afirma que por mucho que se empeñen los nacionalistas, las lenguas no crean naciones. "Los nacionalistas radicales se empeñan en imponer una lengua como contraseña nacional pero las lenguas no crean naciones".

¿Cuáles cree que son las principales mentiras de la tregua?

Hay una mentira esencial en la tregua y es que en toda esta cuestión, aunque el campo de batalla sea el campo de la política, las armas de batalla no han sido las de la política sino las de la historia.

Toda la excusa para lo que llaman conflicto vasco y para lo que la ETA representa, nace de una enorme mentira histórica. El propio Ibarretxe lo ha dicho muchas veces, cuando se discutió su plan en el Parlamento afirmó que el problema de los vascos es que están en conflicto con España desde hace 160 años, desde la primera guerra Carlista y ETA siempre habla del conflicto que hay que resolver de naturaleza política. Esa es la gran mentira, porque no hay ningún conflicto entre vascos y españoles desde hace 160 años; no es verdad que las guerras carlistas fueran un conflicto entre vascos y españoles y todo este supuesto conflicto vasco que arranca en el siglo XIX es falso.

ETA se escuda en esa falsa invasión española y dicen que el culpable es el gobierno español que les ha invadido, naciendo así una mentalidad victimista fruto de una irreal injusticia.

De esta mentira también nacen las llamadas fuerzas de ocupación; en ninguna otra parte de España hay la idea de que la guardia civil sea las fuerzas de ocupación, sólo en el País Vasco y en Cataluña, porque ahí han falseado la historia diciendo que les invadió el ejército español en el 39 y ellos son una nación invadida, oprimida y ocupada militarmente. De ahí surge ETA como el ejército vasco que lucha contra esa supuesta ocupación. Sin duda es todo una enorme alucinación.

Las distintas lenguas son una excusa para que los nacionalistas radicales quieran convertir en una nación el País Vasco?

Los nacionalistas radicales siguen con una mentalidad decimonónica, romántica, encarnando en las lenguas la existencia de una especie de alma nacional, pero no es verdad que la lengua sea sinónimo de nación.

Porque exista una lengua no significa que haya una nación distinta; mucha gente se ha aferrado a este hecho y es falso. Igualmente en el supuesto caso de que la lengua implicara una nación, que no es así, la única lengua que hablan el noventa y nueve por ciento de los vascos es el castellano. Hay enormes zonas del País Vasco donde no se ha hablado vasco jamás y eso qué significa, ¿que ellos no son vascos?.

Los nacionalistas radicales se empeñan en imponer una lengua que no han hablado nunca como contraseña nacional, pero no se dan cuenta de que las lenguas son instrumentos de comunicación, no de separación como intentan hacer verellos. El PNV afirmó una vez con ocasión del Aberri Eguna de este año "hoy somos más nación que nunca; hemos conseguido que todo el territorio vasco, incluso donde no se hablaba euskera hoy en día se hable" ellos mismos lo dicen, no es una labor de facilitar la comunicación, sino de marcar nacionalmente a la gente.

¿Sin el PNV habría existido ETA?

ETA nació del PNV; La ideología que ha dado lugar a ETA es la del PNV. Cuando nace ETA en los años 50 Batasuna no existía. El partido que incita desde la guerra civil hasta hoy el odio basándose en que son un país ocupado es el Partido Nacionalista Vasco. Fue éste el que reclamó ante la ONU el derecho de autodeterminación en los años 40 y 50 para los vascos por ser una colonia de España.

Los primeros actos terroristas fueron gente del PNV y una escisión de las juventudes del PNV son las que dan origen a Ekin, grupo del que surgiría ETA posteriormente. Todo en el País Vasco está controlado por el nacionalismo y de ahí surgen los terrorismos, de hecho, ¿por qué no han surgido terroristas en Albacete o en Sevilla? porque en el País Vasco se les ha educado para ser terroristas, y eso lo ha hecho el PNV.

Qué esperanzas cree que tiene la tregua para los españoles?

Si la tregua fuera de verdad, es decir, si ETA se fuera a disolver, sería estupendo. Ahora se habla mucho de negociación política, pero se olvida que durante 40 años no se podía hablar en libertad. La opinión de los vascos se ha forjado en 40 años de amordazamiento de una de las opciones posibles. Hoy en día el pueblo vasco ha forjado su opinión pública habiéndole sido secuestrada la mitad de las posibles opiniones, por lo tanto, la opinión política hoy en día del pueblo vasco no es fraguada libremente.

Por ejemplo en Mondragón el 90 por ciento de la propaganda y de los carteles que hay son de Batasuna y el resto del PNV, pero curiosamente en las elecciones el PP saca tantos votos como Batasuna, este hecho se debe a que esos miles de votos no están representados en la calle porque no hay libertad.

Por eso creo que si la tregua sirve para devolver esa libertad y para conseguir que ETA abandone las armas sería una noticia estupenda, pero como la tregua ha estallado con el gobierno actual tengo grandes temores de que pueda vender cualquier cosa con el fin de conseguir el poder.

¿Qué opinión le merece el próximo diálogo del gobierno con ETA?

Desde un punto de vista democrático es inaceptable tener a los terroristas como interlocutores, porque el único interlocutor válido en un régimen democrático es el que sale de las urnas. Lo que no se puede hacer en democracia es dialogar con un grupo terrorista. Me parece un bochorno que el gobierno de el perdón en nombre de las víctimas.

¿Cree que la tregua tendrá un precio político?

Evidentemente ETA no va a dejar las armas sin pedir algo a cambio. Ellos han entrado ahora en la dinámica de la tregua porque esperan sacar algo de ello, si no lo consiguen sacar, volverán a las armas. Si este gobierno no les da lo que ellos piden no abandonarán las armas.