Junta de Andalucía abre "una puerta a la gran eutanasia"

DERECHO A LA VIDA
La Asociación Española de Bioética denuncia que la Junta de Andalucía abre "una puerta a la gran eutanasia"
Redacción - 03/03/2007
¿No quiere el Gobierno conservar la vida de De Juana? ¿Por qué no hace lo mismo con la de Inmaculada Echevarría?
El presidente de la Asociación Española de Bioética (AEBI), el endocrinólogo Manuel de Santiago, advirtió ayer de que si se ejecuta la decisión de la Junta de Andalucía de retirar la sonda que mantiene con vida a la paciente sevillana Inmaculada Echevarría, postrada en cama desde hace 30 años por una distrofia muscular, se estará abriendo "un portillo a la gran eutanasia".
De Santiago se mostró convencido de que la decisión de la Consejería de Salud andaluza creará un precedente que "puede llevar a una situación de degradación del derecho a la vida tremenda" y afectar a "miles y miles de
pacientes" cuya enfermedad puede llevarles a "una situación depresiva que les quite" las ganas de vivir.
"Acceder a la petición de esta enferma representa un extraordinario daño al bien común de la sociedad, a la profesión médica y al propio derecho", subrayó.
Para este médico, la situación de la paciente sevillana no es un caso de eutanasia pasiva indirecta, tal y como ha dictaminado el Consejo Consultivo de Andalucía, ya que, según relató, "no existe la eutanasia pasiva". "El acto de retirar la sonda que le permite respirar es un claro acto de eutanasia activa, de homicidio", aseguró.
Un caso de "eutanasia activa" que, según recordó, "está penado por la ley". "La autonomía de una persona de decidir sobre su propia vida, la libertad de suicidarse está penada en el Código Penal", recalcó De Santiago, quien apuntó que Inmaculada no está en situación terminal y, por tanto, aun puede vivir conectada al respirador.
En este sentido, denunció que en España "se está viviendo una contradicción extraordinaria entre el caso del terrorista De Juana Chaos" en el que el Gobierno "lucha" por conservarle la vida, y "el caso de esta pobre señora", en el que "la ley parece sugerir o imponer el que se le pueda quitar la vida".
Así, afirmó que "la autonomía del paciente no es radical, tiene límites" y, por tanto, se mostró esperanzado de que "algún organismo de la organización médica colegial, algún partido político, alguna instancia, eleve al Tribunal Supremo o al Tribunal Constitucional algún recurso urgente de súplica". "Si se produce la ejecución de esta decisión el daño causado en la sociedad será irreparable", subrayó.
"El Estado de ninguna manera puede permitir la eutanasia voluntaria. Se produce un derrumbamiento de los derechos humanos y es algo muy grave", concluyó.
--PARA SABER MAS-----------------------------------------------
La eutanasia: 100 cuestiones sobre la defensa de la vida humana y la actitud de los católicos
Conferencia Episcopal Española - 01/02/1993
