Publicidad:
La Coctelera

Calle: Blog para callejeros curiosos

«Ser joven significa ser original, permanecer situado cerca de las fuentes vitales. Significa ser capaz de levantarse y romper las cadenas de una civilización superada, tener el valor que hace falta y que otros no tienen, para sumergirse de nuevo en lo

Categoría: Cultura/Comunicación

31 Mayo 2006

Don Miguel Primo de Rivera: el dictador que no derramó sangre

Don Miguel Primo de Rivera: el dictador que no derramó sangre

ABC
Carlos Seco Serrano*
26-05-2006

http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=12292&idNodo=-7

... Pretendió sustituir a los dos partidos turnantes -que habían perdido raíces en la realidad del país, en aras del famoso caciquismo electoral- por fuerzas políticas con auténtica raíz en la sociedad española. De aquí su apelación a la ciudadanía para que le brindase hombres rectos...

Así -como reza el título- evocaba al final de su vida a don Miguel Primo de Rivera quien había sido, en los «felices veinte» -que felices fueron, en verdad-, su más feroz enemigo: Indalecio Prieto. Había quedado lejos la desdichada y fugaz experiencia republicana; pero seguía viva la memoria de la guerra civil, ya que el raudal de sangre provocado por ambos bandos durante ella no había dejado de fluir en los días de la nueva dictadura, tan diversa de la que, solo prolongada seis años, había encarnado el marqués de Estella. De aquí el tardío reconocimiento -la añoranza- del líder socialista.

En estos tiempos nuestros, tan afanosos de recuperar la memoria histórica -por supuesto, según determinados «memorialistas»- se ha vuelto a hablar de las dos dictaduras militares de nuestro siglo XX, identificándolas como si de una sola cosa se tratase. Creo necesario puntualizar: nada más diverso que la concepción política del primer dictador -Primo- respecto a la del segundo -Franco-. Tan diverso como lo que distanciaba, desde un punto de vista humano, a los dos dictadores: el primero, andaluz, abierto, transigente, con un espíritu liberal que nunca desmintió; gallego el otro, encerrado en una obsesión antiliberal y antidemocrática; convencido de que, como brazo armado de Dios, le estaban permitidas todas las fulminaciones.

La dictadura de Primo de Rivera fue deseada y aplaudida a su advenimiento por todos los que, al comprobar que no eran llamados para encauzarla, se volvieron contra ella: el caso más flagrante, Ortega y los suyos. Don Miguel fue, ideológicamente, un discípulo de Costa; se creyó a sí mismo el «cirujano de hierro» que aquél, con notoria imprudencia, había invocado en vísperas del 98. En cuanto tal, no pretendió -como luego haría Franco- acabar con la democracia, sino hacer auténtica la pseudo-democracia en que había degenerado el transaccionismo canovista. Pretendió sustituir a los dos partidos turnantes -que habían perdido raíces en la realidad del país, en aras del famoso caciquismo electoral- por fuerzas políticas con auténtica raíz en la sociedad española. De aquí su apelación a la ciudadanía para que le brindase hombres rectos, sabios, laboriosos y probos «que puedan constituir gobierno a nuestro amparo». Creyó hallarlos, por la derecha, en la movilización burguesa por él mismo encauzada -la «Unión Patriótica»: algo así como el rassemblement du peuple français, que muchos años después asumiría en Francia el general De Gaulle; y soñó, por la izquierda, con un partido socialista evolucionado de la misma forma que en Inglaterra había ocurrido con el laboralismo integrado en la Monarquía por aquellos mismos años. En cuanto al anarquismo revolucionario de la CNT -culpable y protagonista de la guerra social padecida en Cataluña durante lo que allí se llamó el «trienio bolchevique»-, quedó excluido de la legalidad, a satisfacción, tanto de los burgueses de la Lliga como de los socialistas de Largo Caballero; el cual, por cierto, no dudó en prestar su colaboración personal al Régimen, asumiendo el cargo de Consejero de Estado (aunque el Partido mantendría, como una reserva, el maximalismo antimonárquico y antidictatorial de Prieto).

Pero ante todo, el régimen atendió al problema que -junto con el social- venía constituyendo la pesadilla del país, sobre todo desde 1921: Marruecos. Mediante un acuerdo con Francia, la acción conjunta de las dos potencias permitió cerrar el largo proceso de instalación del Protectorado. El victorioso desembarco en Alhucemas resultó decisivo para acabar con la pretendida «república del Rif»: en 1927, prisionero de los franceses Abd-el Krim, la guerra finalizó: ese mismo año, Don Alfonso XIII y Doña Victoria pudieron recorrer la «zona española» desde Tetuán hasta Melilla, en un viaje triunfal. Aunque España debiera sólo a don Miguel que éste pusiera fin a la sangría de hombres y dinero que el problema de Marruecos venía suponiendo desde muchos años atrás, ello sería suficiente para una gratitud que nuestro país -desgraciadamente, un país de ingratos- no le dispensó nunca.

Pero don Miguel cometió dos graves errores: no tener en cuenta a los intelectuales que, como Ortega, le habían pedido -yo diría que impúdicamente, dada su actitud posterior- que los llamase a colaborar y orientar la situación que habían saludado con entusiasmo a su advenimiento; y enfrentarse con la que había sido su plataforma de lanzamiento en 1923: la burguesía catalana de la Lliga Regionalista. De otra parte, su empeño en acabar con el «espíritu de cuerpo» -como el que había dado lugar a las «juntas militares de defensa»- fundiendo en una gran hermandad exenta de especiales privilegios a todo el Ejército, y de aquí la fundación de la Academia General de Zaragoza, le restó simpatía precisamente entre aquellos que le habían respaldado en el inicial «Directorio Militar».

Llegó demasiado tarde la Asamblea Consultiva que él quiso convertir en Constituyente. Y los viejos partidos -que no le perdonaron nunca el hecho de que los arrumbara como trastos inútiles- se alzaron en defensa de una ortodoxia constitucional vulnerada.

Pero don Miguel no intentó imponerse contra corriente. Cuando comprendió que ya no le querían, se marchó. Como comentaría mucho tiempo después el indiscutible intelectual y demócrata Camilo José Cela: «Quizá sea Primo de Rivera el único dictador de la historia que se fue por las buenas y despidiéndose cordialmente del país». ¿Algo que ver con Franco?

*De la Real Academia de la Historia

servido por calle sin comentarios compártelo

16 Mayo 2006

Un estudio científico revela los verdaderos orígenes del toro bravo

Un estudio científico revela los verdaderos orígenes del toro bravo

http://servicios.diariosur.es/pg060515/prensa/noticias/Portada/200605/15/SUR-POR-236.html

No es tan autóctono como parece. Un estudio científico desvela que la reses españolas son un cruce entre los ejemplares domesticados en Oriente Próximo, las vacas salvajes locales y ejemplares del Norte de África
TEXTO: ESTER REQUENA / FOTO: PEDRO ARMESTRE. AFP / INFOGRAFÍA: SUR MÁLAGA/

DISTINTOS CRUCES. Los toros bravos actuales tienen su origen en las especies domesticadas en Oriente Próximo, que luego se fueron mezclando con uros locales y linajes africanos.

ImprimirEnviar

EL ESTUDIO PUBLICADO EN 'PROCEEDINGS'
Título: 'The origin of European cattle: evidence from modern and ancient DNA' (El origen del ganado europeo: pruebas entre el ADN moderno y antiguo).

Muestra: Los especialistas han analizado más de mil secuencias de ADN mitocondrial de vacas actuales de 51 rebaños de toda Europa y del norte de África así como cinco esqueletos de uros datados entre hace 7.000 y 17.000 años hallados en Italia.

Investigadores: Un total de 27 especialistas europeos dirigidos por el profesor francés Albano Beja-Pereira, de la Universidad Joseph Fourier. Entre ellos se encuentran los investigadores Carles Lalueza-Fox (Universidad de Barcelona), Félix Goyache y Luis J. Royo (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Gijón) y Lourdes Sampietro y Jaume Bertranpetit (Universidad Pompeu Fabra).

Conclusiones: La investigación reconstruye el proceso de domesticación en Oriente Próximo de las vacas y los toros durante el Neolítico, hace unos 11.000 años, a partir de sus antepasados salvajes, los uros. Desde Oriente se extendieron por toda Europa, donde se mezclaron, principalmente en el Sur, con los rebaños de bóvidos locales o uros durante la expansión de la ramadería y la agricultura para lograr así una mejor adaptación climática de las especies. Asimismo, el estudio ha puesto de manifiesto que no sólo existieron estos cruces, sino que también hubo una mezcla con linajes del norte de África incluso antes de la ocupación musulmana. Fruto de todo ello son los actuales toros y vacas.

Publicación: El estudio fue publicado la semana pasada en la prestigiosa revista científica 'Proceedings', de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Publicidad

ES todo un símbolo en España. Es el eje central de la denominada fiesta nacional. Está presente por toda nuestra geografía e incluso en nuestras carreteras como Bien de Interés Cultural. El toro es una seña de identidad del país, sin embargo, no es una especie tan autóctona como se piensa. De hecho, es una mezcla de múltiples linajes y países, según desvela un estudio que publicó la semana pasada la revista 'Proceedings', de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Incluso muchos especialistas apuntan a que se le puede considerar como un animal hijo de la inmigración, pero en lugar de en los años 60, su evolución surgió de los movimientos humanos que se registraron durante el Neolítico.

Este nueva investigación destierra la hipótesis anterior de que el ganado vacuno se domesticó en Oriente Próximo hace 11.000 años y que de ahí se fue desplazando a Europa sin apenas cambios, a medida que los agricultores neolíticos se fueron extendiendo por todo el continente. Sin embargo, el proceso no fue tan sencillo como se creía hasta ahora, según explica el antropólogo y experto en ADN antiguo de la Universidad de Barcelona Carles Lalueza-Fox, uno de los participantes en el estudio dirigido por el especialista francés Albano Beja-Pereira, de la Universidad Joseph Fourier y en el que también han tomado parte los españoles Félix Goyache, Luis J. Royo, Lourdes Sampietro y Jaume Bertranpetit, entre otros expertos europeos.

Sobre todo en el sur

Y es que hasta ahora, la falta de datos genéticos no permitía conocer si hubo esa mezcla entre especies locales y las provenientes de Oriente. «Pero ahora las evidencias nos dicen que realmente esas vacas se domesticaron allí, aunque tras su llegada a Europa, especialmente al sur, se fueron combinando con los rebaños de bóvidos locales o uros -antepasados salvajes de las vacas y que desaparecieron del continente en el siglo XVII- seguramente para adaptarse a las condiciones climáticas locales, puesto que hemos hallado secuencias de ADN de los uros en las vacas actuales», detalla Lalueza-Fox.

Esto ocurrió principalmente en el sur de nuestro continente, «porque en el norte de Europa no se encuentran estas combinaciones en sus ADN, posiblemente porque las vacas ya habían sido seleccionadas y no requerían de esta adaptación climática», recuerda el especialista catalán.

Aún así, el toro actual no es sólo fruto del cruce entre los uros y las reses domesticadas. «En los ADN de las vacas de las penínsulas Ibérica e Itálica y de Los Balcanes hemos encontrado parte de linajes que provienen del norte de África, de ahí que hayamos deducido que en el Neolítico también existió una transferencia transmediterránea», puntualiza Lalueza-Fox. En algunos rebaños europeos esta proporción de genes provenientes de África es muy pequeña, aunque en algunos casos puede llegar casi al 50 por ciento del ADN de las reses actuales.

La novedad de esta transferencia es que ya existiera en el Neolítico y que también aparezcan estas secuencias en reses de la península Itálica y Los Balcanes. El cruce con el ganado africano se pensaba que sólo había existido en España, debido a la ocupación musulmana durante ocho siglos. Sin embargo, ahora se pone de manifiesto que estas mezclas fueron anteriores. «Al aparecer evidencias también en otros lugares donde no llegaron los árabes, se destierra esta hipótesis de que este intercambio tuvo lugar a partir del siglo VIII, y que ya hubo cruces en el Neolítico», recalca el antropólogo Lalueza-Fox.

Por tanto, según los resultados de esta investigación, no sólo hubo una expansión de agricultores desde Oriente Próximo hacia el norte y el oeste de Europa, sino migraciones desde el sur de nuestro continente al norte de África a través de distintos puntos del mar Mediterráneo, como el caso de la actual Gibraltar, o Sicilia.

Los resultados de este estudio científico conforman un panorama más complicado de lo que se creía. «Nuestra tesis es mucho más lógica que las hipótesis que se manejaban hasta este momento», sostiene el especialista de la Universidad de Barcelona. Además, estos datos también ayudan a elaborar propuestas más completas y cercanas de lo que realmente fue el Neolítico y cómo fue la colonización del continente europeo.

No tan típico

Así, después de estudiar la cabaña vacuna europea, el toro bravo proviene de los cruzamientos de las especies locales de uros -los antecedentes salvajes de las vacas-, con las especies domesticadas en el Próximo Oriente y los linajes que se desarrollaron en el norte de África. Esto destierra la idea de que el toro es un producto 'typical spanish', lo que ya ocurrió hace unos años con el asno catalán, cuyo origen también estaba en África hace unos 5.000 años.

«El toro y la vaca los podemos considerar animales autóctonos de nuestro país en cierto modo, pero hay que tener en cuenta que todos los animales que tenemos han sido domesticados normalmente en el Próximo Oriente y luego se han introducido en Europa. Son especies autóctonas, pero hasta cierto punto», enfatiza el científico.

De hecho, al nivel genético que se han estudiado las distintas muestras, el toro español es el mismo que existe en hoy en día en el resto del sur de Europa. No ocurre los mismo con la especie que existe en el norte, donde los uros encontrados no tenían similitudes genéticas con las reses actuales. «De esto se deduce que existían sistemas diferentes de tratamientos del ganado en ambas partes de Europa», desvela el investigador. Y también que el ganado bovino europeo no es tan uniforme como se creía.

Un completo análisis

El trabajo de investigación se ha basado en el análisis de más de mil secuencias de ADN mitocondrial de vacas actuales de 51 rebaños autóctonos de 10 países europeos y norteafricanos, así como la recuperación de ADN mitocondrial de cinco esqueletos de uros provenientes de Italia y datados entre hace 7.000 y 17.000 años, lo que ha permitido reconstruir la verdadera evolución de los toros y vacas actuales.

No obstante, aún queda una rama que se desprende de estos orígenes que se remontan hasta el proceso de domesticación que arrancó en Oriente Próximo y que se mezcló con los uros locales y los linajes norteafricanos. Hay que recordar que estas reses que se fueron modificando y creando durante el Neolítico en el sur de Europa, y concretamente en España, fueron los que luego los colonizadores españoles se llevaron a América en el siglo XVI para evitar que los indígenas entraran en sus tierras. Toda una evolución sólo comparable a la del hombre.

servido por calle sin comentarios compártelo

16 Mayo 2006

Un estudio científico revela los verdaderos orígenes del toro bravo

Un estudio científico revela los verdaderos orígenes del toro bravo

http://servicios.diariosur.es/pg060515/prensa/noticias/Portada/200605/15/SUR-POR-236.html

No es tan autóctono como parece. Un estudio científico desvela que la reses españolas son un cruce entre los ejemplares domesticados en Oriente Próximo, las vacas salvajes locales y ejemplares del Norte de África
TEXTO: ESTER REQUENA / FOTO: PEDRO ARMESTRE. AFP / INFOGRAFÍA: SUR MÁLAGA/

DISTINTOS CRUCES. Los toros bravos actuales tienen su origen en las especies domesticadas en Oriente Próximo, que luego se fueron mezclando con uros locales y linajes africanos.

ImprimirEnviar

EL ESTUDIO PUBLICADO EN 'PROCEEDINGS'
Título: 'The origin of European cattle: evidence from modern and ancient DNA' (El origen del ganado europeo: pruebas entre el ADN moderno y antiguo).

Muestra: Los especialistas han analizado más de mil secuencias de ADN mitocondrial de vacas actuales de 51 rebaños de toda Europa y del norte de África así como cinco esqueletos de uros datados entre hace 7.000 y 17.000 años hallados en Italia.

Investigadores: Un total de 27 especialistas europeos dirigidos por el profesor francés Albano Beja-Pereira, de la Universidad Joseph Fourier. Entre ellos se encuentran los investigadores Carles Lalueza-Fox (Universidad de Barcelona), Félix Goyache y Luis J. Royo (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Gijón) y Lourdes Sampietro y Jaume Bertranpetit (Universidad Pompeu Fabra).

Conclusiones: La investigación reconstruye el proceso de domesticación en Oriente Próximo de las vacas y los toros durante el Neolítico, hace unos 11.000 años, a partir de sus antepasados salvajes, los uros. Desde Oriente se extendieron por toda Europa, donde se mezclaron, principalmente en el Sur, con los rebaños de bóvidos locales o uros durante la expansión de la ramadería y la agricultura para lograr así una mejor adaptación climática de las especies. Asimismo, el estudio ha puesto de manifiesto que no sólo existieron estos cruces, sino que también hubo una mezcla con linajes del norte de África incluso antes de la ocupación musulmana. Fruto de todo ello son los actuales toros y vacas.

Publicación: El estudio fue publicado la semana pasada en la prestigiosa revista científica 'Proceedings', de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Publicidad

ES todo un símbolo en España. Es el eje central de la denominada fiesta nacional. Está presente por toda nuestra geografía e incluso en nuestras carreteras como Bien de Interés Cultural. El toro es una seña de identidad del país, sin embargo, no es una especie tan autóctona como se piensa. De hecho, es una mezcla de múltiples linajes y países, según desvela un estudio que publicó la semana pasada la revista 'Proceedings', de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Incluso muchos especialistas apuntan a que se le puede considerar como un animal hijo de la inmigración, pero en lugar de en los años 60, su evolución surgió de los movimientos humanos que se registraron durante el Neolítico.

Este nueva investigación destierra la hipótesis anterior de que el ganado vacuno se domesticó en Oriente Próximo hace 11.000 años y que de ahí se fue desplazando a Europa sin apenas cambios, a medida que los agricultores neolíticos se fueron extendiendo por todo el continente. Sin embargo, el proceso no fue tan sencillo como se creía hasta ahora, según explica el antropólogo y experto en ADN antiguo de la Universidad de Barcelona Carles Lalueza-Fox, uno de los participantes en el estudio dirigido por el especialista francés Albano Beja-Pereira, de la Universidad Joseph Fourier y en el que también han tomado parte los españoles Félix Goyache, Luis J. Royo, Lourdes Sampietro y Jaume Bertranpetit, entre otros expertos europeos.

Sobre todo en el sur

Y es que hasta ahora, la falta de datos genéticos no permitía conocer si hubo esa mezcla entre especies locales y las provenientes de Oriente. «Pero ahora las evidencias nos dicen que realmente esas vacas se domesticaron allí, aunque tras su llegada a Europa, especialmente al sur, se fueron combinando con los rebaños de bóvidos locales o uros -antepasados salvajes de las vacas y que desaparecieron del continente en el siglo XVII- seguramente para adaptarse a las condiciones climáticas locales, puesto que hemos hallado secuencias de ADN de los uros en las vacas actuales», detalla Lalueza-Fox.

Esto ocurrió principalmente en el sur de nuestro continente, «porque en el norte de Europa no se encuentran estas combinaciones en sus ADN, posiblemente porque las vacas ya habían sido seleccionadas y no requerían de esta adaptación climática», recuerda el especialista catalán.

Aún así, el toro actual no es sólo fruto del cruce entre los uros y las reses domesticadas. «En los ADN de las vacas de las penínsulas Ibérica e Itálica y de Los Balcanes hemos encontrado parte de linajes que provienen del norte de África, de ahí que hayamos deducido que en el Neolítico también existió una transferencia transmediterránea», puntualiza Lalueza-Fox. En algunos rebaños europeos esta proporción de genes provenientes de África es muy pequeña, aunque en algunos casos puede llegar casi al 50 por ciento del ADN de las reses actuales.

La novedad de esta transferencia es que ya existiera en el Neolítico y que también aparezcan estas secuencias en reses de la península Itálica y Los Balcanes. El cruce con el ganado africano se pensaba que sólo había existido en España, debido a la ocupación musulmana durante ocho siglos. Sin embargo, ahora se pone de manifiesto que estas mezclas fueron anteriores. «Al aparecer evidencias también en otros lugares donde no llegaron los árabes, se destierra esta hipótesis de que este intercambio tuvo lugar a partir del siglo VIII, y que ya hubo cruces en el Neolítico», recalca el antropólogo Lalueza-Fox.

Por tanto, según los resultados de esta investigación, no sólo hubo una expansión de agricultores desde Oriente Próximo hacia el norte y el oeste de Europa, sino migraciones desde el sur de nuestro continente al norte de África a través de distintos puntos del mar Mediterráneo, como el caso de la actual Gibraltar, o Sicilia.

Los resultados de este estudio científico conforman un panorama más complicado de lo que se creía. «Nuestra tesis es mucho más lógica que las hipótesis que se manejaban hasta este momento», sostiene el especialista de la Universidad de Barcelona. Además, estos datos también ayudan a elaborar propuestas más completas y cercanas de lo que realmente fue el Neolítico y cómo fue la colonización del continente europeo.

No tan típico

Así, después de estudiar la cabaña vacuna europea, el toro bravo proviene de los cruzamientos de las especies locales de uros -los antecedentes salvajes de las vacas-, con las especies domesticadas en el Próximo Oriente y los linajes que se desarrollaron en el norte de África. Esto destierra la idea de que el toro es un producto 'typical spanish', lo que ya ocurrió hace unos años con el asno catalán, cuyo origen también estaba en África hace unos 5.000 años.

«El toro y la vaca los podemos considerar animales autóctonos de nuestro país en cierto modo, pero hay que tener en cuenta que todos los animales que tenemos han sido domesticados normalmente en el Próximo Oriente y luego se han introducido en Europa. Son especies autóctonas, pero hasta cierto punto», enfatiza el científico.

De hecho, al nivel genético que se han estudiado las distintas muestras, el toro español es el mismo que existe en hoy en día en el resto del sur de Europa. No ocurre los mismo con la especie que existe en el norte, donde los uros encontrados no tenían similitudes genéticas con las reses actuales. «De esto se deduce que existían sistemas diferentes de tratamientos del ganado en ambas partes de Europa», desvela el investigador. Y también que el ganado bovino europeo no es tan uniforme como se creía.

Un completo análisis

El trabajo de investigación se ha basado en el análisis de más de mil secuencias de ADN mitocondrial de vacas actuales de 51 rebaños autóctonos de 10 países europeos y norteafricanos, así como la recuperación de ADN mitocondrial de cinco esqueletos de uros provenientes de Italia y datados entre hace 7.000 y 17.000 años, lo que ha permitido reconstruir la verdadera evolución de los toros y vacas actuales.

No obstante, aún queda una rama que se desprende de estos orígenes que se remontan hasta el proceso de domesticación que arrancó en Oriente Próximo y que se mezcló con los uros locales y los linajes norteafricanos. Hay que recordar que estas reses que se fueron modificando y creando durante el Neolítico en el sur de Europa, y concretamente en España, fueron los que luego los colonizadores españoles se llevaron a América en el siglo XVI para evitar que los indígenas entraran en sus tierras. Toda una evolución sólo comparable a la del hombre.

servido por calle sin comentarios compártelo

13 Mayo 2006

Sony es el agresor y los cristiano son la víctima de esa avaricia de Sony.

Como reaccionaría los agresivos y avaros de Sony y su Código Da Vinci si se difundiese que

Imagine usted una película que cuente que Sony esta detrás de los atentados de las Torres Gemelas, que promovió porque quería desestabilizar los Estados Unidos. O bien una novela que revele que Sony pagó al pistolero que disparó al Papa en la Plaza de San Pedro en 1981, porque quería oponerse al liderazgo moral del Santo Padre. Son sólo historias inventadas. Supongo que Sony, una empresa respetable y seria, no estaría contenta de verse retratada de este modo en las pantallas, y que no se quedaría satisfecha con una respuesta del tipo: “no se preocupe, es sólo ficción, no hay que tomarla demasiado en serio, la libertad de expresión es sagrada”.

leer más

http://www.opusdei.es/art.php?p=15998

servido por calle sin comentarios compártelo

6 Mayo 2006

¿Los cuatro evangelios o los evangelios gnósticos?

La gnosis en calderilla y los millones en caja
¿Los cuatro evangelios o los evangelios gnósticos?

03-05-2006
048/06

"El Código Da Vinci" intenta hacer creer al lector que le está descubriendo hechos y doctrinas, ocultados por la Iglesia, y que se encuentran en textos de la primitiva comunidad cristiana. En el libro "El engaño Da Vinci", recientemente publicado por Ediciones Palabra, Mark Shea y Edward Sri, responden a 100 preguntas relacionadas con estos temas. Reproducimos algunas sobre los evangelios.

— "El Código Da Vinci" dice que los Manuscritos del Mar Muerto y los de Nag Hammadi –no los libros del Nuevo Testamento– son "los primeros documentos cristianos". ¿Es cierto? En cualquier caso, ¿qué son esos escritos?

— Este es un ejemplo más de cómo "El Código Da Vinci" no ofrece los más básicos hechos históricos ciertos. Los Manuscritos del Mar Muerto no son en absoluto documentos cristianos... ¡son judíos! Se trata de una colección de unos 850 manuscritos de un grupo de antiguos judíos conocidos como los esenios. Esta secta de ascetas vivía en Qumran, cerca del Mar Muerto, entre el siglo II a.C. y el primer siglo d.C. y los manuscritos fueron hallados en una cueva de esa zona en 1947. Ni se encontraron allí documentos cristianos, ni los documentos del Mar Muerto mencionan a Jesús o al cristianismo. Son textos enteramente judíos. (...)

Los documentos de Nag Ham-madi fueron encontrados en 1945 cerca de la ciudad de Nag Hammadi en Egipto. Constan de una serie de más de cincuenta textos [escritos en copto –la lengua egipcia hablada por los cristianos de Egipto y escrita con caracteres griegos–, que son traducciones del griego] y representan la mayor y más importante colección de escritos gnósticos. Venerados en "El Código Da Vinci", estos documentos contienen muchas ideas gnósticas que no aparecen en los primeros documentos cristianos.

Los expertos opinan que la mayoría de los documentos de Nag Hammadi son copias de textos originales escritos en los siglos III y IV, aunque hay quien opina que algunos de esos textos pueden datarse lo más pronto en el 150 d.C. No obstante, incluso aceptando esta primera fecha, el año 150 es muy posterior a los textos escritos del Nuevo Testamento.

Prácticamente, todos los estudiosos –cristianos y no cristianos– reconocen que el Nuevo Testamento fue escrito durante el siglo I, con algunas Cartas de Pablo fechadas entre los años 50 a 100 d.C., antes de los primeros textos de Nag Hammadi. Por lo tanto, los manuscritos de Nag Hammadi no son los "primeros documentos cristianos", pues han pasado generaciones después de los escritos de Pablo y de los Evangelios.

— Sin embargo, "El Código Da Vinci" afirma que se tomaron en cuenta "más de ochenta evangelios" para el Nuevo Testamento, y que únicamente se eligieron los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. ¿Es cierto?

— Brown intenta hacer creer a sus lectores que los gnósticos y otros grupos escribieron alrededor de ochenta "evangelios" diferentes, y que esos evangelios rivalizaron con los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Pero no hubo cerca de ochenta "evangelios" flotando alrededor de la primitiva Iglesia. Limitémonos a estudiar los manuscritos de Nag Hammadi, (...) que constan de solo cuarenta y cinco títulos. Y de esos cuarenta y cinco, únicamente cinco reciben, en realidad, el título de "evangelios".

Además, durante el primer siglo después de los apóstoles, la Iglesia ya había reconocido los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan como escritos acreditados, inspirados por el Espíritu Santo, y parte del Canon del Nuevo Testamento. Por ejemplo, antes del 125 d.C., cuando un obispo de la Iglesia primitiva llamado Papías describe el modo en que los apóstoles le han transmitido las palabras y los hechos de Jesús, menciona tres de los evangelios del Nuevo Testamento (Mateo, Marcos y Juan), pero ningún evangelio gnóstico. Asimismo, cuando, en el 170 d.C., Taciano recopila los distintos evangelios en un texto armonizado, sintetiza los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, pero ningún evangelio gnóstico. A finales del siglo II el cuádruple evangelio está ampliamente asentado en la tradición cristiana, hasta el punto de que, en el 170 d.C., Ireneo escribe que los cuatro evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son unos hechos tan asentados como las cuatro esquinas del mundo y los cuatro vientos. (...) "El Verbo... nos ha dado un Evangelio en cuatro formas, compenetrado de un solo Espíritu" ("Adversus haereses", III).

— No había oído hablar de los evangelios gnósticos hasta que leí "El Código Da Vinci". ¿Acaso los ha mantenido en secreto la Iglesia católica?

— "El Código Da Vinci" intenta hacer creer a sus lectores que están conociendo un gran secreto guardado para el público; es decir, que aquellos evangelios alternativos de la primitiva cristiandad habían sido descubiertos, pero ¡la Iglesia católica no desea que los conozcas! No obstante, la realidad es que el descubrimiento de los manuscritos de Nag Hammadi es una noticia pasada que, hace décadas, atrajo la atención de los medios. Poco después de su descubrimiento en 1945, los textos fueron accesibles al público en general. En 1959 apareció la traducción inglesa del Evangelio de Tomás. Y esos documentos llamaron aún más la atención a finales de 1970, cuando se publicó la primera traducción íntegra de "The Nag Hammadi Library", y las ideas que contenían esos documentos fueron popularizadas en 1979 en el libro de Elaine Page "The Gnostic Gospels". ¡No hay secretos! El interés público por los documentos de Nag Hammadi es más antiguo que la música disco. Dirígete a una librería y encontrarás una copia de esos textos. Incluso puedes leer los documentos de Nag Hammadi "on-line" en la Gnostic Society Library:
www.gnosis.org/naghamm/nhl.html

servido por calle sin comentarios compártelo

1 Mayo 2006

Un intelectual comprometido con la libertad

AZNAR LE CONCEDIÓ LA GRAN CRUZ DE ISABEL LA CATÓLICA

PERFIL: Un intelectual comprometido con la libertad
Escritor y periodista francés cuya muerte se conoció este domingo, Jean-François Revel siempre tuvo a gala ir a contracorriente en la vida intelectual, en la que destacó por su defensa de las libertades. Ateo y liberal, en 2004 recibió en Madrid la Gran Cruz de Isabel la Católica, condecoración que le impuso el entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar.

L D (EFE) Miembro de la Academia Francesa desde 1997, Jean François Revel cursó estudios secundarios en Lyon y en 1943 entró en la elitista Escuela Normal Superior, donde se especializó en Filosofía. Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), en la que colaboró en la resistencia contra la ocupación nazi, fue nombrado profesor de Filosofía en la ciudad de Tlemcen (1947-1948), en Argelia, entonces colonia francesa.

Su siguiente destino, en el Instituto Francés de México (1950-1952), supuso su primer contacto con la realidad latinoamericana, que nunca dejaría ya de apasionarle. Asimismo, durante sus años mexicanos dirigió junto al cineasta exiliado español Luis Buñuel una filmoteca francesa.

El periodismo y el ensayo, sus dos pasiones

Tras ejercer la enseñanza en la Facultad de Letras de Florencia (1952-1956), en Italia, regresó a su país, donde prosiguió su carrera docente en liceos de Lille y París y en la Universidad de la Sorbona capitalina. A su regreso a Francia, asimismo, acometió las dos facetas que acabarían dándole renombre mundial: el periodismo y en ensayo.

En la primera de ellas, fue redactor jefe de las páginas literarias de France-Observateur (1960-1963) y consejero literario en las editoriales Julliard (1960-1965) y Robert Laffont (1965-1977). También estuvo vinculado durante años al semanario L'Express, del que fue editorialista literario y político de 1966 a 1978, año en que pasó a ser director hasta su dimisión en 1981. Empezó a colaborar después, y hasta muy recientemente, en otro de los principales semanarios franceses de información general, Le Point, así como con cadenas de radio como Europe 1 y RTL.

Beligerante contra los totalitarismos

Respecto a su carrera como ensayista, que incluye más de treinta títulos, empezó en 1957 con un provocativo texto en el que anunciaba que la filosofía había muerto ("Pourquoi des philosophes?"), galardonada con el premio Feneon. El tema esencial de sus textos son los fenómenos políticos, materia en la que siempre fue beligerante contra los totalitarismos, como en "La tentación totalitaria" (1976).

Liberal y ateo confeso (como ya deja claro el título de su obra "Ni Marx ni Jesús"), entre sus libros publicados en español destacan también "El Estado megalómano", "Las ideas de nuestro tiempo", "El rechazo del Estado", "El renacimiento democrático" y "Diario de fin de siglo". A diferencia de otros intelectuales, Revel se mantuvo fiel a sus creencias hasta el fin.
Ateo y liberal

El ateísmo, por ejemplo, sigue patente en "El monje y el filósofo", un diálogo con su hijo Mathieu Ricard, budista declarado. Su activismo liberal, asimismo, quedó de manifiesto en la presentación de su libro "La gran mascarada" en Madrid hace seis años, cuando subrayó que la izquierda "ha realizado un esfuerzo sobrehumano para no sacar fruto del naufragio de sus propias ilusiones y ha desarrollado una gran fijación antiliberal".

Además, en sus últimos años fustigó los movimientos en contra de la globalización y de la guerra en Irak, que atribuyó a la aversión de la izquierda hacia Estados Unidos, idea desarrollada en su ensayo "La obsesión antiamericana: dinámica, causas e incongruencias" (2002).

Entre sus títulos más celebrados están "Cómo terminan las democracias", que obtuvo los premios Aujourd'hui 1983 y Konrad Adenauer 1986, y "El conocimiento inútil" (1988), distinguido con los galardones Chateaubriand y Jean-Jacques Rousseau. Aparte de política y religión, también hizo una celebrada incursión en la gastronomía en "Festín en palabras", en la que defendía el postulado de que "la cocina no viaja".

Fue condecorado por Aznar en 2004

En 2004 recibió en Madrid la Gran Cruz de Isabel la Católica, condecoración que le impuso el entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar. Aparte de su ateísmo y militancia liberal, Revel también hizo gala hasta el final de su pasión por la defensa de las libertades, tanto cívicas como individuales. Esa convicción le llevó a encabezar una iniciativa de intelectuales y científicos francesas que presentaron como candidata al premio Nobel de la Paz hace dos años a la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada desde 2002 por la guerrilla de las FARC.

Asimismo, se alineó hace seis años junto a las organizaciones anticastristas que impulsaron un comunicado para abogar por una solución "justa y humana" a la "tragedia" del niño balsero cubano Elián González, llegado a Estados Unidos tras un naufragio y cuya custodia se convirtió en causa de litigio entre ese país y Cuba.

servido por calle sin comentarios compártelo

1 Mayo 2006

AUTOR DE "EL CONOCIMIENTO INÚTIL"

AUTOR DE "EL CONOCIMIENTO INÚTIL"
Muere el escritor francés Jean François Revel a los 82 años debido a un problema cardíaco
El escritor y periodista francés Jean François Revel, miembro de la Academia Francesa desde 1997, ha muerto en la noche de este sábado como consecuencia de un problema cardíaco en el hospital Kremlin Bicetre, en las afueras de París. Su familia ha dado a conocer su muerte un día después. El autor de "El conocimiento inútil", de 82 años y casado en segundas nupcias con la también escritora Claude Sarraute, había sido hospitalizado hace dos semanas. A diferencia de otros intelectuales, Revel se mantuvo fiel a sus creencias hasta el fin.

L D (EFE) Conocido por su inconformismo y por definirse como intelectual liberal, el académico deja una obra compuesta por una treintena de libros que empezó con un ensayo filosófico en el que anunciaba que la filosofía había muerto ("Pourquoi des philosophes?") en 1957, el mismo año que comenzó su carrera periodística.

En esa faceta profesional, trabajó desde mediados de los años 60 como editorialista del semanario L'Express, del que fue director desde 1978 hasta que dimitió en 1981. Empezó a colaborar después, y hasta muy recientemente, en otro de los principales semanarios franceses de información general, Le Point, así como con cadenas de radio como Europe 1 y RTL.

Nacido en Marsella en 1924 y llamado en realidad Jean-Francois Ricard, hizo sus estudios secundarios en Lyon y en 1943 entró en la elitista Escuela Normal Superior, donde se especializó en Filosofía. Tras la guerra, en la que se implicó en la resistencia contra la ocupación nazi de Francia, fue nombrado profesor de Filosofía primero en la ciudad de Tlemcen (1947-1948), en Argelia (entonces colonia francesa) y luego en el Instituto Francés de México (1950-1952) y en la Facultad de Letras de Florencia (1952-1956), en Italia.

De vuelta a Francia, trabajó en un gabinete ministerial y estuvo destinado de nuevo como profesor en Lille y París hasta que abandonó la universidad en 1963. Como escritor, varias de sus obras fueron galardonadas, entre ellas la titulada en español "Cómo terminan las democracias", que obtuvo los premios Aujourd'hui 1983 y Konrad Adenauer 1986, o "El conocimiento inútil" (1988), distinguida con los galardones Chateaubriand y Jean-Jacques Rousseau.

Su último gran ensayo, publicado en 2002 y también traducido al español, de nuevo abordó un tema polémico (la animadversión por EEUU) con ironía y a la contra de la mayor parte de los intelectuales franceses: "La obsesión antiamericana: dinámica, causas e incongruencias". Otro de los libros que ilustran su carácter es "El monje y el filósofo", que escribió desde su condición de ateo en un diálogo con su hijo Mathieu Ricard, budista declarado.

servido por calle sin comentarios compártelo

22 Abril 2006

Senadora por la izquierda italiana y miembro del Opus Dei

Senadora por la izquierda italiana y miembro del Opus Dei
John Allen, corresponsal en Roma del National Catholic Reporter, señala una noticia colateral de las recientes elecciones italianas: Paola Binetti, de 63 años, célibe, numeraria del Opus Dei, ha sido elegida senadora en las listas del centro izquierda. Binetti, escribe Allen, "cuestiona la imagen de un monolítico clima político derechista en el Opus Dei".
"Por supuesto, cuando están en juego cuestiones relacionadas con la 'cultura de la vida', Binetti es la primera en defender las posturas católicas. Doctora en Medicina, profesora universitaria y ex presidenta de la "Asociación por la Ciencia y la Vida", Binetti encabezó el pasado otoño la campaña en el referéndum contra la reforma de la ley de procreación asistida. También ha irritado a algunos de sus compañeros de la coalición de Prodi por su firme oposición a liberalizar más la restricitiva ley del aborto".

"Sin embargo, en otras cuestiones, el programa de Binetti tiene un sesgo hacia la izquierda secular. Propugna políticas que favorezcan a 'los más pobres y desfavorecidos', un nivel más elevado de gasto social, expandir la atención sanitaria de la familias más vulnerables, la emergencia de una Europa capaz de defender la paz en los asuntos mundiales, y una clara opción por el Tercer Mundo, especialmente África, para "reducir desigualdades inaceptables".

Allen comenta que "tradicionalmente, al Opus Dei se le ha atribuido un perfil de institución conservadora y dominada por hombres. Paradójicamente, la victoria de Binetti significa que dos de los más destacados políticos pertenecientes al Opus Dei en el mundo -Binetti en Italia y Ruth Kelly, ministra de Educación en Inglaterra- son mujeres que pertenecen a partidos de centro-izquierda".

Fuente: The World from Rome

servido por calle 1 comentario compártelo


Sobre mí

Avatar de calle

Calle: Blog para callejeros curiosos

ver perfil »
contacto »

Busca en este digital y también en Google

Estadística

Fotos

calle todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera